El Norte de Castilla

Encierro tradicional en Medina del Campo durante las fiestas de San Antolín.
Encierro tradicional en Medina del Campo durante las fiestas de San Antolín. / F. J.

Más festejos taurinos populares frente al declive de los 'formales'

  • En la provincia vallisoletana se han celebrado en 2016 un total de 698 frente a los 704 del pasado año

Los pueblos de Valladolid respiran tauromaquia. Pero sobre todo la popular, la del pueblo, la que viste de cajones y talanqueras sus calles y programa encierros y capeas para honrar a sus respectivos patrones. Las cifras de expedientes de autorización tramitados por la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Valladolid plasman de nuevo, un año más, un incremento de los festejos taurinos populares frente al declive que sufren los denominados formales, donde se engloban las corridas de toros, novilladas, festejos de rejones o becerradas.

A punto de cerrar la temporada de este 2016, la que arrancara el 1 de enero en Villafrechós con el Toro del Cotillón, se contabilizan 698 festejos taurinos, de los cuales, 663 (casi el 95%) han sido populares, ocho tradicionales y solo 27 formales.

La cifra es así muy similar a la registrada en 2015, con 704 festejos celebrados. Solo que un año después el número de espectáculos populares continúa incrementando (663 frente a 657 de 2015) y el de los formales desciende por segundo año consecutivo (de 37 en 2015 a 27 en 2016). Los más sacrificados por la crisis económica y su elevado coste de organización han sido así los festejos de rejoneo (tres menos), las corridas de toros (dos menos) y las novilladas (dos menos).

También ha mermado el número de festivales organizados (de nueve a seis) mientras que han subido en uno el de espectáculos mixtos. En total, el número de festejos formales ha descendido en un 27% con respecto a 2015.

En lo que se refiere a los populares, la palma se la llevan los encierros urbanos, de campo y mixtos, que han pasado de 379 celebrados en 2015 a 390 en esta edición. También los concursos de cortes han repuntado por primera vez en los últimos años y alcanzan la cifra de 30 frente a los 28 programados el año anterior. Caen en cambio, dentro de la subida de los populares. el número de capeas o probadillas, con siete menos que en 2015 (pasan de 250 a 243).

Al menos 200 años

En el caso de los festejos tradicionales, aquellos que han acreditado una antigüedad de al menos 200 años, han sido ocho los celebrados en Palazuelo de Vedija y Villafrechós, con sus vacas y novillos enmaromados. Una clasificación en la que por primera vez en décadas no se enmarca el Toro de la Vega de Tordesillas, cuya muerte fue prohibida por ley el pasado mes de junio.

Con respecto a las localidades que celebraron este año festejos taurinos populares, el número se sigue incrementando y han sido 86 frente a las 84 de 2015 o las 81 que había en 2013. Destacan aquí Olmedo y Tordesillas, con 26 y 25 festejos, respectivamente, las que más actos taurinos han programado, mientras que Villafrechós es la que más fechas organiza a lo largo del año.