El Norte de Castilla

Tordesillas reabrirá el puente medieval tras descartar la canalización prevista para el gas

Cata en el centro de la calzada del puente para la canalización del gas natural.
Cata en el centro de la calzada del puente para la canalización del gas natural. / MÓNICA MUÑOZ
  • La superficie del viaducto resulta insuficiente, por lo que habrá que buscar una alternativa

El Ayuntamiento abrirá en los próximos diez días el Puente Medieval tras descubrir en las primeras catas que la canalización del gas no puede realizarse tal y como estaba previsto en el proyecto, según han señalado los técnicos en un primer informe tras recoger varias pruebas. Tras comunicárselo a la empresa gasística, el Consistorio continuará esta semana con más catas para aclarar cuál será la solución a la que optan tanto la compañía de gas como el gobierno municipal.

El alcalde, José Antonio González Poncela, explica que para sustituir la tubería del agua sí existe superficie suficiente, con lo que podrían continuar con el trazado diseñado en el proyecto, pero se esperara hasta comprobar si se puede realizar simultáneamente con el gas. Además, admite que como la superficie es muy pequeña también para la canalización del agua, se analizará, de igual forma, una solución diferente. «Estudiamos otras posibilidades porque también se puede dejar la tubería y utilizar el otro conducto existente, dado que el puente posee dos, aunque tendremos que examinar también su estado», apunta el regidor. El máximo responsable municipal sostiene que aún es pronto, y que esperarán a realizar más catas para determinar la actuación final.

Las obras cuentan con un presupuesto de 96.000 euros, 50.000 fijados en los planes provinciales para el arreglo de las fugas y el resto para la canalización del gas, y cuyo coste importe aporta Gas Natural. Si al final la empresa no encuentra la forma para incluir la canalización, el Ayuntamiento continuará con el proyecto acorde a la solución que aporte más garantías. La nueva instalación por la que pasará el agua consta de una tubería de polietileno de alta densidad de 160 mm y una presión nominal de 16 bares.

Para cambiarla, el proyecto preveía una zanja sobre el centro de la calzada en un tramo comprendido entre el inicio del puente en su extremo norte (el límite del casco urbano) hasta el Centro Local de la Cruz Roja, situado en el lado sur del río Duero. El alcalde adelanta que también se estudia una alternativa a este trazado, que es la de incluir la tubería por uno de los laterales.