El Norte de Castilla

Una mujer observa el menaje de cocina mientras la grada sirve de expositor de paraguas coloridos.
Una mujer observa el menaje de cocina mientras la grada sirve de expositor de paraguas coloridos. / J. F.

El Mercado de Arroyo prepara la edición prenavideña para el 27 de noviembre

  • Cuarenta expositores se dieron cita este domingo en la plaza multifuncional cubierta de La Flecha

El Mercado de Arroyo volvió ayer con fuerza a la plaza multifuncional cubierta de La Flecha en una nueva edición, esta vez otoñal. La experiencia resultó, una vez más, un éxito. Hubo más de cuarenta expositores presentes en esta edición e interesantes cifras de visitantes y asistentes, especialmente por la tarde, que estuvo muy animada en cuanto a compras y personas que se acercaron por allí. Ayer no llovió en la provincia de Valladolid, pero el frío con que amaneció el domingo no tuvo importancia en El Mercado de Arroyo. Sus cálidas instalaciones y la comodidad para permanecer o acceder a ellas provocaron que permanecer en La Flecha y el Mercado fuera una gran oportunidad de ocio familiar en el día de ayer.

En la edición de ayer destacó la calidad de los puestos de artesanía, con productos y materiales muy novedosos y expositores ausentes hasta ayer en el evento que, sin duda, repetirán experiencia. También hubo cuidados y esmerados puestos de gastronomía, con productos a degustación de manera gratuita para que, antes de comprar a ciegas, los visitantes pudieran probar la calidad de lo que se ofrecía.

La siguiente ocasión que abra sus puertas El Mercado de Arroyo, los días 27 de noviembre, en una edición prenavideña, y la del 11 de diciembre, totalmente navideña, con amplio horario, ya están reservados muchos de los puestos y espacio disponible, evidente síntoma de éxito y aceptación entre expositores y visitantes.

Zona de ocio

Aparte de los habituales hinchables, ayer hubo zona de juegos, plastilina, divertidos talleres de lo más diversos. También se habilitó una amplia zona de ocio para los más pequeños. Igualmente hubo servicio de restauración con amplia y confortable terraza para almorzar, tomar el aperitivo, comer o merendar o, simplemente, tomar un refrigerio y descansar. A mediodía presentaba un aspecto envidiable esta zona, coincidiendo con la visita del alcalde de Arroyo de la Encomienda, José Manuel Barrio, quien estuvo acompañado en las degustaciones y compras por la concejal y portavoz de IPAE Isabel Mansilla.

El Mercado de Arroyo, continúa fiel a su lema 'Si tienes una idea ¡tienes tu sitio!', por lo que ese espacio seguirá estando disponible para los empresarios que decidan acudir en futuras ediciones. Merche Garrido, la expositora más veterana del evento y que ha acudido absolutamente a todas las ediciones desde sus orígenes, volvió ayer con sus productos de la distribuidora Diemer. «Nuestra distribución más potente es un vermú al estilo de Valladolid que nos hace una bodega murciana de Jumilla, Arlini. Es un vermú artesano, elaborado con uva monastrell, sin alcohólicos, con todos los botánicos naturales y muy bueno de probar», explicaba Merche Garrido, quien también ofrecía ayer en Arroyo vinos de la Ribera del Duero de la bodega Eloy Escudero, roble con cinco meses de barrica, verdejo y Cigales de la marca Bellorid, conservas, orujos artesanos de la zona de Zamora, y los ‘frizzantes’ italianos de Canei. Además, callos y conservas vegetales y de pescado.

Nicolás y Fernado, vendedores y representantes de embutidos variados, tenían ayer a la venta y degustación quesos de Palencia, cecina de León y embutidos de Salamanca, lomos, chorizo, salchichón y morcillas. «Volveremos a probar próximamente», explicaron.

Desde San Esteban de la Sierra, en la provincia de Salamanca, llegó ayer con sus productos Isabel. Ofrecía catas y botellas a la venta del vino Tiruñuelo Cepas Viejas, de la DO Sierra de Salamanca. «Es un vino muy especial, de cepas viejas de más de cien años, producción pequeña y manual. Estamos muy contentos porque está gustando hoy en Arroyo, y la relación calidad precio sorprende, porque es un vino muy diferente a los tradicionales vinos de Ribera del Duero», explicaba Isabel.

También ofrecía patés de morcilla con piñones, de farinato, en distintas variedades, todos productos artesanos de la provincia de Salamanca, aceite ecológico, miel Reina Quilama, de la Sierra de Valero, y mermeladas de Aldea Cipreste, fabricadas por un artesano de la zona. «Es nuestra primera presencia aquí. Estamos muy contentos con las instalaciones, lo sencillo y fácil que ha sido venir aquí y la aceptación con la que nos han recibido los vallisoletanos. Estamos encantados y repetiremos presencia a buen seguro», concluyó Isabel.