El Norte de Castilla

El acusado de falsificar moneda alega que el dinero se lo prestó un amigo

  • El fiscal considera que su versión no es creíble y mantiene la petición de pena de seis años de cárcel

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El joven de origen senegalés O.S, juzgado hoy en la Audiencia de Valladolid acusado de tratar de pasar moneda falsa en bares de la Plaza Circular de la capital, ha alegado que los 29 billetes falsos de diez euros que le fueron ocupados en abril por la policía se los había prestado un amigo para pagar la factura de la luz y que, además, estaba convencido de que eran de curso legal.

En su declaración, el acusado ha relatado que le habían cortado la luz de casa por problemas económicos y que un conocido, del que sólo ha aportado un nombre de pila y al que asegura que conocía del trabajo en el campo, le dejó el dinero para pagar el recibo, si bien optó por entrar en varios bares de la Circular para jugar a las tragaperras y así "conseguir el doble, parte para pagar la deuda y el resto para comprar alimentos".

A preguntas del fiscal respecto de si no se había percatado de la falsedad de los billetes, pese a tener todos el mismo número de serie y por la propia textura del papel, O.S, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha porfiado en su inocencia.«Yo sólo sé trabajar en el campo, no sé nada de dinero», ha aseverado.

Entre las principales pruebas en su contra figura el testimonio del camarero del bar 'Charly', sito en la calle Pérez Galdós y en el que a primera hora de la mañana del día 1 de abril se presentó el acusado para pedir inicialmente cambio para un billete de 20 euros y luego para otros dos de diez con el fin, supuestamente, de jugar a las máquinas.

Fingía que jugaba a las máquinas

«Se puso a hablar conmigo del Barcelona y del Madrid para ganarse mi confianza, le di el cambio pero, como soy una persona muy observadora, me percaté de que al acercarse a las tragaperras hacía como que jugaba pero no metía monedas», ha recordado el camarero, quien por ello, al sospechar, se metió en la cocina, pasó los billetes por la máquina detectora de moneda falsa y descubrió que no eran de curso legal.

Advirtió de ello al joven senegalés y amenazó con llamar a la policía, ante lo cual el acusado, tras devolverle las monedas, salió a la carrera del bar para recalar en otro próximo de la Plaza Circular, 'Distrito 5', donde, tras obtener cambio para un billete de 10 euros con el pretexto también de jugar a las máquinas, sería detenido minutos después por una patrulla de la Policía Nacional.

En su informe final, el fiscal del caso, frente a la petición absolutoria de la defensa, ha mantenido su petición de seis años de cárcel para el procesado al entender «no creíble» su versión y apoyado en el testimonio del instructor de las diligencias policiales, según el cual O.S. sería un «pasador, el último escalón» de una organización criminal dedicada a la distribución de billetes falsificados.