El Norte de Castilla

Así de caro sale saltarse un semáforo

  • Además del conductor, el copiloto también acabó multado

Valladolid es una de esas ciudades en las que a nadie extraña ver como un conductor apura al límite para pasar un semáforo en ámbar o justo cuando la luz roja ya se ha encendido. Y eso a pesar de que el código de tráfico y seguridad vial advierte de que en el momento que la señal cambia el verde hay que frenar, no acelerar.

Pues bien, ese hábito de despreciar la luz amarilla le va a costar muy caro a un conductor y a su acompañante, que en la madrugada del lunes al martes circulaban por el barrio de La Victoria, en Valladolid. Eran las 3:15 de la mañana y el conductor se saltó un semáforo en rojo en la esquina de las calles Victoria y San Lázaro ante una patrulla de la Policía Local, que les obligó a parar el coche. Y, oh sorpresa, después de multarles por la infracción del semáforo (200 euros y dos puntos), los agentes le pusieron una segunda multa por circular ebrio (duplicó la tasa legal). Y, para más inri, descubrieron que el copiloto, además, portaba una bolsa de marihuana, por lo que también le denunciaron.