El Norte de Castilla

Lauki, camino de convertirse en un solar

Grúa
Grúa instalada en el solar de Lauki / C.Moral
  • Sigue el desmontaje de la maquinaria de la fábrica vallisoletana sin que haya novedades sobre el proceso de venta que reclamaba la Fundación Anclaje

Primero salieron los trabajadores. Después, Lactalis abandonó la mesa de negociación de la Fundación Anclaje. Más tarde cayó el primer depósito, icono del paisaje de Lauki en Valladolid, que se desmontó para partir rumbo a otra planta de la multinacional. Desaparecieron las pancartas y carteles de protesta que poblaban las vallas y hoy, de nuevo, han vuelto las grúas a la fábrica de la Avenida de Santander. El desmontaje de Lauki sigue con su proceso lento pero inexorable, que debería concluir en el mes de diciembre. Llegado ese momento, la empresa láctea vallisoletana habrá pasado definitivamente a la historia y quedará en su lugar un solar cuyo uso está habilitado, únicamente, bajo el epígrafe de «industrial lácteo».

Los 85 trabajadores que hasta hace 28 días prestaban sus servicios en Lauki están ya en sus nuevos destinos –otras plantas de la multinacional en España– o bien en el paro o prejubilados. Lo que queda por definir es si el esqueleto de Lauki servirá a alguna otra industria para volver a crear puestos de trabajo y riqueza en la ciudad o si, por el contrario, terminará como la fábrica de Cervera en el polígono de Quart, en Valencia. Allí, tras desmontar la maquinaria válida de las instalaciones, comenzaron los actos vandálicos y los robos hasta convertir el solar en una especie de vertedero en venta. Con el inconveniente añadido, en el caso de Lauki, de que el suelo de la láctea vallisoletana se encuentra enclavado en una zona residencial, muy cerca del campus universitario y pegado al río Esgueva.