El Norte de Castilla

Diputación e INEA se unen para favorecer cultivos alternativos en la provincia

  • Se ha detectado una decena, que pueden suponer una importante mejora de la rentabilidad de las explotaciones

El presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero, y el director de la Escuela de Ingeniería Agrícola (INEA), Félix Revilla, han inaugurado este jueves la Jornada sobre Cultivos Alternativos que se enmarca dentro del convenio suscrito entre ambas instituciones para la puesta en marcha de un programa de desarrollo de cultivos alternativos en la provincia.

También han participado agricultores, estudiantes e innovadores interesados en encontrar nuevas líneas productivas que les permita establecerse en el medio rural, según ha informado a Europa Press la Diputación.

El presidente de la Diputación, Jesús Julio Carnero, ha destacado la importancia del sector agroalimentario en el estructura productiva de la provincia al tratarse de un sector clave por lo que aporta a la economía y el empleo, pero también por lo que supone de cohesión territorial, de fijación de población y de preservación de los valores naturales y paisajísticos de nuestra provincia.

Además, ha señalado que, sin embargo, el sector sufre algunos problemas importantes, como la repetición de cultivos, la baja densidad de población y el envejecimiento de la población, por lo que desde la Diputación se cree que es imprescindible contribuir a hacer atractiva la actividad agrícola con la apuesta por nuevos cultivos y con factores como la rentabilidad, la creatividad, la tecnología y la innovación.

En este sentido, y tras recordar que la Diputación de Valladolid siempre se ha preocupado por abrir vías de futuro a la agricultura de la provincia, Carnero ha señalado que ahora se da un paso más de la mano de una institución como INEA, que permite realizar una estudio meticuloso y tener una visión industrial de los nuevos cultivos, lo que ayudará no sólo a medir su rentabilidad actual, sino también a poder garantizar su continuidad.

Una decena

Hasta el momento ya se han detectado en la provincia una decena de cultivos que son una realidad y que pueden suponer una importante mejora de la rentabilidad de las explotaciones.

Seis se enmarcan en la categoría de cultivos extensivos (camelina, cártamo, espelta, sorgo, mijo y lavandín), dos se consideran cultivos leñosos (almendro y nogal) y otros dos cultivos hortícolas (calabaza cabello de ángel y espárragos).

Estos productos se han determinado con el programa del convenio de colaboración entre la Diputación de Valladolid y el INEA y que se desarrolla a través de cuatro fases: documentación, divulgación, formación y seguimiento.

La fase de documentación conlleva la realización de una ficha completa de cada uno de los posibles cultivos alternativos en la que se recogen datos de producciones, precios de mercado y posibilidades de comercialización.

Asimismo, se identifica a las personas y empresas que los cultivan, se valora su experiencia y grado de satisfacción, y se obtienen los datos sobre el manejo del cultivo como procesos de acopio, cosecha o rentabilidad.

La fase de divulgación busca dar a conocer todos los datos obtenidos a través de diferentes medios, desde la información en los medios de comunicación, las revistas profesionales, los talleres y paneles informativos, las comunicaciones en congresos o jornadas como la que se ha celebrado este jueves en INEA, y las redes sociales.

La tercera fase es la de formación, en la que se dará a conocer todo el conocimiento detallado de los cultivos alternativos analizados mediante charlas y conferencias, así como encuentros en parcelas de cultivo comprobar las experiencias 'in situ'.

Por último, la fase de seguimiento prevé la realización de ensayos con los nuevos cultivos en la Finca Coto Bajo Matallana con el análisis de la rentabilidad de precios e incidencias de los cultivos, así como la incorporación a las fichas de todas aquellas novedades significativas.