El Norte de Castilla

La relación entre el camino europeo y la democratización española

Celso Almuiña presentó la conferencia de Ricardo Martín de la Guardia.
Celso Almuiña presentó la conferencia de Ricardo Martín de la Guardia. / HENAR SASTRE
  • El catedrático de Historia Ricardo Martín de la Guardia participa en el ciclo de conferencias sobre Europa organizado por el Ateneo de Valladolid

«La apuesta decidida por incorporar a España en las comunidades europeas formó parte del consenso de las fuerzas políticas y sociales de la Transición hasta convertirse en una cuestión de Estado», concluyó este martes Ricardo Martín de la Guardia, catedrático de Historia Contemporánea de la UVA, durante la conferencia que ofreció dentro del ciclo dedicado a la Unión Europea que ha organizado el Ateneo de Valladolid.

El Aula Triste del Palacio de Santa Cruz acogió un pormenorizado y detallado relato de la vías paralelas que, en la reciente historia de España, han transitado la democratización del país y su incorporación y aceptación en las instituciones europeas. Una alimentación mutua que fraguó durante la Transición ante la idea de que «la europeización del país contribuiría a fortalecer el Estado de derecho, lograr el reconocimiento exterior, conseguir que España obtuviera mayor peso específico en las relaciones internacionales y, además, acelerar el impulso democratizador de las políticas y estructuras del Estado», añadió.

Esta aspiración europea se veía en aquellos años de asunción democrática como un aldabonazo a «la recuperación de las libertades y el Estado de Derecho», apuntó Martín de la Guardia en los últimos compases de una conferencia que repasó el largo camino que tuvo que recorrer el país para ingresar en el club continental: desde la incipiente apertura internacional de los franquistas años 50 (con acuerdos bilaterales con países o el ingreso en organismos como Unesco, FAO o luego la ONU) a los movimientos de oposición al régimen (dentro y fuera de las fronteras) –con Salvador de Madariaga como gran figura– que ya equiparaban la democratización del país con sus intereses dentro de Europa.

Durante poco más de una hora, Martín de la Guardia repasó los intentos de ingreso en las comunidades europeas que España hizo durante el decenio de 1960 (de la mano de Fernando María Castiella), con un «frío y distante silencio administrativo» y resaltó la importancia del acuerdo comercial preferente que durante los años 70 y primeros 80 convirtieron «la cuestión europea en eje de actuación de la política del franquismo, según dijo Fraga».

La muerte del dictador, las elecciones y la Constitución, la rápida respuesta al intento de golpe de Estado del 23-F y el impulso del PSOE (tras ganar las elecciones de 1982) propiciaron la adhesión de España a la UE, acto que supuso además un marchamo internacional para el proceso democratizador de la Transición española.