El Norte de Castilla

Abren juicio oral por una presunta estafa en una promoción de 232 chalés en Fuensaldaña

Medición de la huella de pisada en uno de lo chalés de la Ciudad de la Juventud
Medición de la huella de pisada en uno de lo chalés de la Ciudad de la Juventud / . FERNANDO BLANCO
  • La jueza imputa a un exempleado de Caja Segovia la manipulación de presupuestos en las obras para reformar las escaleras de la Ciudad de la Juventud

El Juzgado de Instrucción número 5 ha dictado un auto por el que decide abrir juicio oral contra un exempleado de la antigua Caja Segovia, la entidad que financió la construcción de la promoción Ciudad de la Juventud, en Fuensaldaña, y al que se atribuye la comisión de un presunto delito de estafa o de apropiación indebida durante la reforma de las escaleras interiores en 232 chalés unifamiliares.

En el auto de la magistrada, se atribuye al exempleado C. E. C. L. y a la empresa Desarrollos Inmobiliarios de Construcción y Restauración, en la que participaba, su intervención para lucrarse por unas obras que debían de hacerse para que el Ayuntamiento de Fuensaldaña concediera la licencia de primera ocupación en 2014. Apoyado en un informe del arquitecto municipal, el alcalde denegó a la Cooperativa Vallisoletana de la Vivienda 7 el permiso por las dimensiones de las escaleras y la huella de pisada.

La supervisión de las obras, tras entrar en concurso la cooperativa, se encargó a Sareb (el banco financiero que asumió los activos tóxicos inmobiliarios de Bankia), quien a su vez externalizó dicho servicio en la mercantil Haya Reale Estate.

Para financiar la reforma de las escaleras, Sareb autorizó que se pudiera utilizar el dinero del crédito restante (1.163.639 euros), que se concedido al promotor de la Ciudad de la Juventud. Esta propuesta se hizo por el administrador concursal y la presidenta de la cooperativa.

Según se recoge en el auto de Instrucción 5, la persona encargada en octubre de 2013 de realizar estas gestiones fue el investigado C. E. L. C. Sin embargo, Sareb condicionó a que se liberara 1,1 millones de euros siempre que la obra no se realizase por la constructora que hizo los chalés.

La adaptación de las escaleras se hizo por Desarrollos Inmobiliarios de Construcción y Restauración, cuyo capital social al 99% era del inculpado C. E. C.

Según la jueza, «éste, actuando con ánimo de engaño y de ilícito enriquecimiento, o subsidiariamente con ánimo de apropiación definitiva, y abusando de su posición, manipuló el proceso para la selección de la empresa encargada de acometer la ejecución de las escaleras, y facilitó a la cooperativa varios presupuestos confeccionados a tal fin».

Coincidencia al céntimo del presupuesto

Inicialmente se aceptó el de la empresa Constructores Reunidos de Valladolid S. L. (CRV), para finalmente cambiarlo por el de Desarrollos Inmobiliarios de Construcción. Según la magistrada, ambas empresas constructoras compartían el domicilio social en la capital.

Pero es que además, según el auto, «el presupuesto presentado y aceptado coincidía al céntimo con el importe del crédito al promotor, incluidos los honorarios de los profesionales que representaban la dirección facultativa». La investigación ha confirmado que la obra finalmente se hizo por unos 600.000 euros por CRV tras ser subcontratada por Desarrollos Inmobiliarios. El 80% del importe se pagó por adelantado