El Norte de Castilla

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Puente, con Javier Izquierdo e Iratxe García antes de la reunión. / H. S.

Puente lamenta el momento «crucial» que atraviesa el PSOE «por la lucha interna de poder»

  • Defiende las terceras elecciones antes que favorecer un gobierno del PP

«Firmeza» para «dar la vuelta a la situación» es lo que pidió anoche el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, a los militantes socialistas que abarrotaron el salón de actos de la sede de Santa Lucía, cuyas paredes lucen todavía carteles con la imagen del exsecretario general del PSOE y el eslogan ‘Hacer’. Puente, quien se ha convertido en referencia nacional del ‘no es no’ a la investidura de Mariano Rajoy, no ocultó que prefiere unas terceras elecciones a favorecer un gobierno del PP y fue didáctico sobre lo que, en su opinión, le ha ocurrido y le ocurrirá al PSOE. La exposición precedió a un llamamiento a mantener la afiliación al partido y no darse de baja, «aunque duela lo que está pasando, porque tendremos la oportunidad de darle la vuelta, aunque no va a ser fácil».

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  • Óscar Puente se reúne con militantes socialistas

Con buena parte de su equipo de concejales entre el auditorio, ante ediles que lo fueron en la época de Tomás Rodríguez Bolaños, con militantes de las agrupaciones y con la eurodiputada Iratxe García en primera fila –fue aplaudida por dimitir como portavoz del grupo socialista en la cámara europea en protesta por el golpe de mano contra Pedro Sánchez– , Puente lamentó que el PSOE atraviese el momento «más crucial» del periodo democrático «por la lucha interna de poder» y el más «bochornoso» si el comité federal del fin de semana decide abstenerse en la investidura de Rajoy.

«Cualquier posición es legítima, pero hay que explicarla desde la racionalidad», por lo que pasó a dar cuenta de porqué a los dos días de las segundas elecciones generales creyó que era mejor la abstención y tras el comité federal de julio aceptó el ‘no es no’. «Mi opción de abstención era a cambio de contrapartidas, de negociar con el PP, de pactar medidas que hubieran reconfortado a nuestros votantes. Y solo Borrell y yo lo hemos defendido. En el comité federal se decidió, por unanimidad, decir no.

¿Qué pintamos tres meses después, en pleno juicio de la trama Gürtel, a punto de abstenernos en la investidura de Rajoy?», se preguntó en alto el alcalde y dio la respuesta. «Los líderes territoriales pensaron que Pedro Sánchez les debía un voto prestado y lo quisieron cobrar con intereses. Como desde su elección directa por los militantes trató de ejercer de secretario general y no plegarse a los barones, decidieron defenestrarle e impedir un congreso en el que saliera reforzado.»

Mientras Puente renegaba ayer de líderes paternalistas –porque «nadie quiere más al PSOE que los militantes»– y se sentía «abochornado» al escuchar a dirigentes de su partido replicar los argumentos del PP de que «la Gürtel es el pasado», en las redes sociales se sigue moviendo el enfrentamiento. Julio Villarrubia, exsecretario regional del PSOE –expulsado de su cargo por el mismo método que luego se utilizó contra Pedro Sánchez– arremetía contra Puente en un tuit que difundía también el presidente del grupo municipal del PP, José Antonio Martínez Bermejo. A río revuelto..., pensaría.