El Norte de Castilla

obras en todos los campus
Montículos de tierra en el lugar en el que se levantaba la torre de Ciencias

La Universidad de Valladolid zanja la crisis y comienza obras en todos los campus

  • La antigua facultad de Ciencias, el nuevo aulario o las intervenciones en Soria y Segovia son las de mayor envergadura

valladolid. El uniforme de trabajo del vicerrector de Infraestructuras de la Universidad de Valladolid incluye casco de obra. A día de hoy, todos los frentes que se podían abrir en la UVA en lo tocante a pico y pala están abiertos, y eso incluye todos los campus y algunas de las actuaciones más esperadas.

Tiene mucho que ver que al fin se sepa con cuánto dinero se va a contar. En agosto, la Consejería de Educación hizo oficial el plan de inversiones 2016-2022 para las universidades públicas de la región. De los 54 millones de euros previstos, 19,2 se destinarán a la Universidad de Valladolid, la que más obtiene en el reparto. Es lógico por la relevancia de las obras que se van a acometer. La nueva fase del campus María Zambrano de Segovia, el nuevo aulario de Ciencias o la reforma de la sede de Industriales de Mergelina son tareas de gran envergadura.

Quizá esta última sea la más compleja. Se intentó llegar a tiempo a una subvención para la adecuación energética de los edificios, pero habrá que esperar una próxima convocatoria. En todo caso, el vicerrector,Luis Manuel Navas, explica que la obra «no dependía de la subvención, porque el proyecto de la antigua facultad de Ciencias es serio, bien meditado e independiente de que se consiguiera o no la ayuda». Sí es cierto que se cambió el orden de la actuación, primero la fachada y luego el interior, para poder optar a esa subvención. Por eso la fachada presenta una estructura metálica que se ha fijado sobre ella y que permitirá colocar el recubrimiento que la hará más eficiente desde el punto de vista energético.

Porque lo de la sostenibilidad, después de la caldera central de biomasa y el edificio Lucía, se ha convertido en emblema. Así, el material de demolición de la vieja torre de Ciencias, próximo Aulario de Ingeniería Industrial, «se va a reutilizar en la propia construcción».

La UVA y el Ayuntamiento han propuesto, dentro del programa Life (que cuenta con ayudas del Ministerio de Medio Ambiente), que se ajardine la zona liberada entre el nuevo Aulario y el campus Esgueva «reutilizando materiales de demolicion y de la construcción, para intentar hacer un ejemplo de economía circular aplicada en ciudades».

Cuando esté terminada, la antigua Facultad de Ciencias quedará abierta hacia lo que hasta ayer era una puerta trasera semiabandonada y con escaso tránsito. De ese modo se unificará el triángulo universitario que forman Filosofía y Letras y Comercio, Económicas e Industriales y la antigua Ciencias.

La torre aulario, de hecho, debería haber comenzado ya a construirse. «Estamos a la espera de que el Ayuntamiento se pronuncie con respecto a la licencia porque ya llevamos meses de retraso. Toda la documentación, incluido el informe arqueológico, fue entregada en tiempo y forma antes de las vacaciones», asevera el vicerrector.

Patrimonio restaurado

Al margen de estos grandes proyectos quedan otros que son relevantes porque afectan a Bienes de Interés Cultural. Los leones de la fachada de la Universidad ya han comenzado a rehabilitarse. De hecho, es notable la diferencia entre algunos de ellos, que lucen casi blancos, y los que se encuentran a apenas unos metros, aún tomados por el musgo. Y la fachada de la Biblioteca Reina Sofía, ya vallada, será la próxima. «Estamos a la espera de ultimar con Patrimonio cómo se remata el canalón de la cornisa de la fachada», explica Navas. «Cuando esté resuelto, se aprueba el proyecto, se licencia, se contrata y se ejecuta».

Otras obras quizá sean menos visibles para el ciudadano de a pie, pero las notan los estudiantes. Es el caso de las reformas de las habitaciones en el Colegio Mayor Santa Cruz, o de las ventanas de la residencia AlfonsoVIII. O de la Residencia Reyes Católicos para estudiantes de posgrado, en la calle Teresa Gil, que se ha terminado de acondicionar recientemente.

En el resto de los campus, mientras tanto, también han comenzado obras o están próximas a hacerlo. En Segovia se ha iniciado la segunda fase del María Zambrano. «Visité la obra y está en la primera de las fases de esa gran intervención, la del movimiento de tierras. Estamos dentro del margen de tiempo, pero ha habido que eliminar rocas y utilizar morteros expansivos. Ahora, ya finalizada la extracción de rocas, montaremos las dos grúas para levantar las estructuras», anuncia Navas.

En Soria se está ultimando la redacción del proyecto del nuevo edificio de I+D. Un proyecto, de nuevo, complejo, porque se pretende «que sea sostenible, emblemático en el uso de energías renovables y aprovechamiento de energía geotérmica con almacenamiento del calor captado».Esto ha hecho que se esté retrasando«un poco» respecto a la planificación inicial, aunque el vicerrector de Infraestructuras confía en que «a finales de mes estará el proyecto redactado».

Y Palencia tampoco se queda sin sus obras. Que aunque en este caso no resulten igual de espectaculares, sí son necesarias. «Al lado del campus de Palencia pasa el río Carrión y hay un nivel freático alto», contextualiza Luis Manuel Navas. «Se están produciendo asentamientos en los edificios, que no afectan a la estructura, según los estudios que hemos hecho, pero sí a la fachada, que presenta algunas grietas. Para evitar eso queremos realizar una intervención en ambos edificios y colocar una sobrefachada».

Así, todos los campus de la Universidad de Valladolid se encuentran en obras, en algunos casos para crear infraestructuras que cambiarán de forma definitiva la fisonomía de los espacios en los que se encuentran, caso de Soria, Segovia o Valladolid. Proyectos que hace poco parecían inviables por falta de financiación y que ahora, con el nuevo plan de inversiones, están más cerca de ser realidad.