El Norte de Castilla

Bloques de viviendas de Torrelago en los que se han acometido las obras de revestimiento de las fachadas.
Bloques de viviendas de Torrelago en los que se han acometido las obras de revestimiento de las fachadas. / S. B.

La biomasa calentará 1.500 pisos de Laguna

  • Torrelago mantendrá este invierno las calderas de gas para necesidades puntuales

El proyecto Cityfied, por el que los 32 bloques que agrupan a 1.498 viviendas que conforman la urbanización de Torrelago, están sustituyendo la red de calor de gas por biomasa, ya es prácticamente una realidad. Este invierno, la totalidad de los aproximadamente 5.000 vecinos de esta zona de Laguna de Duero calentarán sus viviendas con energía procedente de la biomasa.

Y es que está previsto que el próximo otoño la red de calor de la fase I se conecte a la red de calor de la fase II para crear una única red de calor en Torrelago. Desde el invierno de 2014, solamente se calentaban con biomasa los bloques de la primera fase, mientras que los de la segunda seguían haciéndolo con gas natural, cuyas calderas seguirán manteniendo por si hiciera falta más energía en momentos puntuales o como alternativa a averías en alguna de las tres calderas de biomasa que están ya en funcionamiento.

Según los estudios que maneja la empresa Veolia, responsable de la gestión de la red de calor y agua caliente con biomasa, en ningún caso las necesidades energéticas de gas superarán el 20% de la totalidad de la energía necesaria.

Cityfied es un proyecto europeo financiado por la UE en el marco del VII Programa Marco. El presupuesto aprobado, temporalmente, es de 48,7 millones de euros. Aunque el proyecto se desarrolla también en Soma (Turquía) y Lund (Suecia), Laguna es el que más superficie tiene de los tres que forman parte del proyecto, por lo que recibe, en proporción, más fondos que las otras dos localidades.

La obra consiste en el cambio del sistema de calefacción de gas a biomasa y en un nuevo revestimiento de las fachadas, obra presupuestada en 16 millones de euros de los cuales, la mitad, los aporta la UE a fondo perdido.

Las obras para este propósito comenzaron en la primavera de 2014 con la construcción de la sala de calderas y el revestimiento de los primeros bloques. Actualmente, los trabajos de rehabilitación y revestimiento se están centrando en los edificios de la fase II. Durante este verano, se está trabajando en las fachadas de los bloques 28, 30, 31, 24, 25 y 27, y está previsto que se complete la rehabilitación de ocho edificios a lo largo de este año y principios del siguiente, antes de marzo de 2017. El resto de bloques de la fase dos se rehabilitarán entre enero del 2017 y marzo del 2018.

Según los responsables del proyecto, las obras avanzan según lo planeado en tiempo y forma. Actualmente se ha completado con éxito toda la fase I de Torrelago. Y es que el proyecto recogía además de la instalación de la sustitución de la sala de calderas de gas por otra soterrada para las calderas de biomasa y del revestimiento del nuevo aislamiento, la instalación de contadores individuales en cada una de las viviendas. Los nuevos termostatos ya están entregados en ocho bloques de la primera fase y faltan por entregarlos en otros cuatro bloques más: el 1, 5, 6 y 7. Se trata de termostatos inalámbricos que, además de regular la temperatura del interior de la vivienda, también informarán del consumo energético, tal y como obliga ahora la Unión Europea.

Renovación de tejados

Pero para instalar estos termostatos eran necesarias algunas reformas en varios bloques de la primera fase que afectaban al sistema de tuberías, ya que compartían idas y retornos. Estas reformas afectaban a 144 viviendas que han tenido que instalar nuevas tuberías por los falsos techos. Esta obra ya está terminada y ahora se está pintando y rematando.

Cuando se presentó el proyecto para su aprobación por parte de los propietarios en el año 2014, algunos vecinos plantearon la posibilidad de aislar también las cubiertas y los bajos, pues por ahí se pierde calor. La respuesta de los técnicos fue que con el proyecto que subvencionaba la UE no recogía ese aislamiento, pero que si los vecinos decidían afrontar esta mejora, por su parte no habría inconveniente. Y eso es precisamente lo que hicieron los vecinos en enero; aprobar la renovación de los tejados, cuyas obras les está costando 400.000 euros. Se trata de superponer en las actuales cubiertas de uralita nuevos paneles con una capa aislante de cinco centímetros de grosor. Prácticamente ya están renovados la mitad de los tejados de la urbanización.

La nota más triste de este proyecto se produjo el pasado 8 de junio cuando uno de los empleados de una subcontrata que trabaja en el revestimiento de las fachadas falleció en accidente laboral al caer desde la plata doce cuando instalaba una plataforma elevadora. Inmediatamente se inició una investigación judicial que sigue su curso; aunque el consorcio del proyecto fue exculpado de cualquier responsabilidad el mismo día que se produjo el suceso.