El Norte de Castilla

Carlos Gómez Menchaca, abogado especializado en negligencias.
Carlos Gómez Menchaca, abogado especializado en negligencias. / L. A:

El TSJ admite cinco denuncias por ceguera en operaciones de retina con Ala Octa

  • Las lesiones están vinculadas al uso del producto en mal estado

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha admitido a trámite cinco casos de ceguera vinculados al empleo del perfluoroctano ‘Ala Octa’ en el Hospital Río Hortega de Valladolid ante la desestimación de la reclamación presentada el 10 de febrero ante la Gerencia de Salud de Valladolid.

Sacyl ha rechazado la vía administrativa, y además, según denuncia Carlos Gómez Menchaca, abogado que lleva 76 casos de afectados por toda España, Castilla y León es la única comunidad que no se ha puesto en contacto con los pacientes que fueron operados con el citado producto en un desprendimiento de retina.

Según la notificación del máximo órgano judicial en la Comunidad, Sanidad debe presentar en el plazo de 20 días los expedientes administrativos de estas cinco personas. El TSJ también exige a Sacyl, como demandado, la notificación de más demandas con la vinculación al uso del perfluoroctano.

El bufete de abogados, que recibió ayer la notificación del tribunal de la Comunidad, lamenta de nuevo las trabas de Sacyl e insiste en que son los únicos que no han empezado a tramitar las indemnizaciones tras el informe publicado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) el pasado mes de julio. En él, el organismo dependiente del Ministerio de Sanidad publicó las conclusiones del Instituto Universitario de Oftalmobiología Aplicada (IOBA). El documento reveló que el perfluoroctano de la empresa alemana ‘Ala Medics GmbH’ dejó ciegos al menos a 75 personas en España.

El informe confirma la causa-efecto de este producto mientras que en 29 casos falta aún por recabar información mientras que en otros 9 quedan pendientes de evaluación (todavía no han publicado nuevo informe con ellos). Los ensayos del IOBA determinaron que los lotes del perfluoroctano de la farmacéutica alemana con mayor toxicidad corresponden a los de los últimos meses de 2014. Gómez Menchaca recuerda que este informe demuestra la correlación causa-efecto en los pacientes, y asegura que los lotes de los cinco representados en la Comunidad son citotóxicos. «Las conclusiones demuestran la relación causalidad entre el acto médico y el daño», asevera.

Amaya Gil Sendino fue una de las primeras afectadas de Valladolid que denunció su caso ante la opinión pública. Operada por desprendimiento de retina del ojo derecho el 2 de septiembre de 2014, su caso es una de los cinco demandas que el TSJ ha admitido a trámite. Amaya Gil denuncia que se siente «indignada» con la postura que ha adoptado Sacyl, y sostiene que su estrategia no es «normal».

«No entiendo porqué no se han puesto en contacto con nosotros si no son ellos quienes deben hacerse cargo de las indemnizaciones, es el seguro», esgrime. «Es muy extraño», enfatiza. La afectada por el uso del perfluoroctano lamenta que Sacyl no siga los pasos del resto de las administraciones sanitarias españolas, y califica su postura de «dejadez». La afectada cuenta que en diciembre tendrá de nuevo revisión médica, aunque esta vez tampoco espera respuesta de los facultativos porque hasta ahora el silencio es la ley que impera entre los médicos. «En ningún momento me han comentado nada, ni reconocido nada, a pesar de que ya hay un informe médico que demuestra mi ceguera con el uso del perfluoroctano», precisa. «Parece que se están riendo de mí», exclama dolida.

Amaya Gil, que perdió su trabajo de 16 años como administrativo, ha empezado a buscar otro empleo limitada por la falta de visión de su ojo derecho. Además, intenta ayudar a otras personas que se encuentran en su mismo lugar desde el grupo creado en Facebook ‘Afectados por operaciones con perfluoroctano’.

Por su parte, Sacyl transmitió ayer que aún no sabe si el departamento de Oftalmobiología se ha puesto en contacto con los afectados, y adelantó que según consta está demostrada la vinculación de la ceguera con el perfluoroctano en tres casos del Río Hortega de Valladolid, mientras que hay otros cinco que se encuentran en investigación, cuatro del Río Hortega y uno del Hospital Clínico de Salamanca.

Los trámites

Las compensaciones que solicitan los demandantes será millonaria. La cifra rondará los 1,5 millones de euros, aunque desde el bufete de abogadas se prefiere omitir cifras ante la inmediatez del proceso judicial. Goméz Menchaca aclara que cada caso es singular porque habrá que estudiar la repercusión en sus vidas, edades y situación laboral, entre otros factores, para fijar la indemnización. Si antes no se llega a un acuerdo extrajudicial, se prevé un proceso de 8 a 10 meses, demasiado tiempo para los cinco demandantes que quieren cerrar cuanto antes este episodio de sus vidas.

El jurista bilbaíno explica que las demandas se interponen contra quien presta el servicio, en este caso el responsable es Sacyl, aunque las aseguradoras entran en la decisión de alcanzar acuerdos con los afectados.

Sacyl, por su parte, podrá presentar una reclamación a la casa responsable del producto. Hasta el momento, el laboratorio alemán ‘Ala Medics’, que comercializó el perfluoroctano bajo la marca ‘Ala Octa’, ha negado que su producto causara la pérdida de visión y ha responsabilizado a los facultativos. Los estudios contradicen la estrategia de la compañía para no hacerse cargo de las lesiones cometidas. De hecho, las evidencias científicas de la vinculación de las cegueras al uso del producto industrial ha conducido a la empresa alemana a la quiebra.

La insolvencia de Ala Medics’ una pequeña empresa ubicada en el estado de Baden-Wurtemberg, donde proliferan los laboratorios químicos y médicos– supone un serio revés para los diferentes sistemas de salud, así como para las clínicas privadas que han utilizado este compuesto líquido. La suspensión de pagos de la firma presupone que no afrontará las cantidades millonarias que le van a reclamar para indemnizar a los pacientes afectados, cerca de 100 tan sólo en España.