El Norte de Castilla

Maqueta del edificio.
Maqueta del edificio. / EL NORTE

Las obras de la Casa de la Música y el Teatro de Arroyo comenzarán en enero

  • Con forma de pentagrama, cada edificio asemeja ser una nota musical formando una melodía

El Boletín Oficial de la Provincia ha publicado la aprobación inicial del proyecto de la Casa de la Música y el Teatro de Arroyo de la Encomienda. Se trata de la inversión emblema del presente mandato municipal, fomentado por IPAE en consonancia con el Partido Popular tras su pacto de gobernabilidad firmado a finales de julio pasado. Ambas formaciones llevaban en su programa electoral la construcción de este espacio cultural y en consecuencia votaron favorablemente en el pleno de finales de 2015, cuando se debatió la propuesta de proyecto.

El coste final de la obra ascenderá a 7.378.125 euros, con un presupuesto del edificio –según pliegos– de 4.438.932 euros, a los que hay que añadir 99.029 euros de coste de demolición de las instalaciones de Smurfit, 134.799 euros de urbanización de una nueva plaza que dará acceso a la entrada al edificio, y 451.293 euros de coste de adquisición del equipamiento específico de las instalaciones, estudiado por la empresa MEG. A estos importes hay que sumar, lógicamente, el 13% de gastos generales, el 6% de beneficio industrial, y el pertinente 21% de IVA obligatorios, estos tres últimos, en cualquier proyecto de estas características.

En definitiva, se trata de una inversión que ascenderá a 7.378.125 euros, que serán sufragados gracias a la aportación de los Planes Provinciales de la Diputación de Valladolid y al remanente de tesorería que guarda el Ayuntamiento de Arroyo, todo ello contemplado en el presente presupuesto anual y en los venideros. La obra debería estar terminada a finales del año 2018, para ser inaugurado en esa Navidad o principios del año 2019. Una vez hayan transcurrido 20 días naturales, a contar desde el pasado viernes, el proyecto pasará a ser definitivo, una vez se resuelvan las alegaciones, si las hubiera.

El Ayuntamiento expondrá públicamente los pliegos de ejecución de la obra, que se prevé sean aprobados en noviembre. Se nombrará un director de la obra, para licitar y adjudicar la contratación de la obra en enero próximo. El inicio de la obra deberá estar certificado durante el primer trimestre del próximo año, condición indispensable para ser auspiciada y patrocinada por los Planes Provinciales.

El proyecto definitivo de La Casa de la Música y el Teatro de Arroyo de la Encomienda ha sido elaborado por el estudio del arquitecto Javier Arias Madero, de Arias Garrido Arquitectos S.LP. . La idea del autor del proyecto es representar un pentagrama, y cada uno de los edificios que componen el pentagrama asemejan ser notas musicales, componiendo una melodía.

Plaza de 2.800 metros

La presencia de una línea de alta tensión y el elevado coste de su desmantelamiento ha obligado a los autores del proyecto a desplazar la ubicación del edificio hacia el lado opuesto de la parcela previamente previsto. La nueva ubicación implica la construcción de una nueva plaza de 2.800 metros cuadrados cuya urbanización no estaba prevista en el proyecto básico.

El edificio pretende aglutinar la actividad cultural en Arroyo, así como los ensayos de la Banda Sinfónica del municipio, la escuela de música ‘Allegro’, que cuenta con 400 alumnos, los ensayos de la banda infantil, así como del resto de asociaciones culturales y teatrales de Arroyo. Se ubica en una parcela de 8.890 metros cuadrados. Dicha parcela, de propiedad particular, es parte de la enorme extensión en la que se ubicaba la fábrica de Smurfit, y que este verano ha sido varias veces noticias por sufrir hasta nueve incendios intencionados.

Los casi nueve mil metros deberán ser cedidos por la propiedad al Ayuntamiento como compensación por un acuerdo anterior y, por tanto, no supondrá coste alguno para las arcas municipales su adquisición.

La Casa de la Música y del Teatro albergará un auditorio, apto para música y teatro, con capacidad para unas 600 personas, una Escuela de Música con aulas de diferente tamaño, desde 200 metros para ensayos de orquestas grandes, a 12 metros para ensayos de instrumentos individuales, además de una zona de administración.

Consta de dos edificios que se pueden diferenciar clara y volumétricamente. El auditorio será un cuerpo contundente y rotundo, icónico y visible, mientras que la escuela está compuesta de pequeños volúmenes más integrados en la imagen del parque. El auditorio es la pieza más grande y contundente de la construcción, sirve de icono, y será apreciable desde la distancia.

La sala de butacas tiene las proporciones de una caja de zapatos, considerada a priori la geometría que mejor funciona acústicamente, e irá forrada de paneles de madera tratados superficialmente para una adecuada transmisión o absorción del sonido.

Camertinos y administración

Adosado al auditorio en su costado oeste se encuentra el edificio que alberga los camerinos y la administración. Este cuerpo se ubica entre el auditorio y la escuela de música, girándose en planta, de manera que sirve de transición formal entre ambos. Los camerinos comunes están en la planta sótano, y pueden llegar a ser compartidos por la sala de ensayo de teatro.

Las salas de ensayo de la escuela de música se integran en el parque en forma de pequeños cuerpos de diferentes tamaños que se apoyan en el distribuidor, creando patios. El aparente desorden de la disposición de los diferentes cuerpos a lo largo de dicho distribuidor recuerda el dibujo de las notas musicales en un pentagrama o una particular danza.

Dadas las características del proyecto, la construcción se ubica próxima al río Pisuerga, pues tendrá un enorme mirador que requiere su ubicación en la zona aledaña. La parcela en concreto en la que se levantará el edificio se ubica junto a la urbanización La Vega, en la zona denominada Vega de la Encomienda, junto a la actual depuradora, que en breve desaparecerá tras la conexión de Arroyo a la EDAR del Camino Viejo de Simancas. Se accede a ella desde la glorieta de Gabarrón, por la calle aledaña a la valla de la extinta Smurfit, al fondo, junto al camino de tierra del Parque Lúdico de La Vega, en una zona ajardinada, sin edificaciones alrededor, con amplias zonas de aparcamiento.