El Norte de Castilla

«Me encantaría que mi tienda fuera un referente en tallas grandes»

Mercedes Rodríguez, en su establecimiento del paseo de San Vicente.
Mercedes Rodríguez, en su establecimiento del paseo de San Vicente. / L. N.
  • Mercedes Rodríguez Luengo, una vallisoletana diplomada en Dirección de Empresas Turísticas, ha abierto en Las Delicias un local de ropa para mujeres de todas las edades y tallas

Un libro de Miguel Delibes ha marcado toda su vida desde la adolescencia. Por ello, cuando tomó la decisión de emprender con una tienda de moda femenina, no tuvo ninguna duda con el nombre que pondría a su negocio: La Hoja Roja, como aquella novela que tan buenos recuerdos le trae. Ella es Mercedes Rodríguez Luengo (37), a la que todos llaman Cuca. Una vallisoletana diplomada en Dirección de Empresas Turísticas que lleva trabajando de cara al público desde los 18 años.

El currículum de esta joven demuestra una amplia experiencia en el sector de la teleasistencia, pero principalmente su carrera profesional se ha desarrollado en grandes almacenes, boutiques y firmas de ropa femenina y perfumerías, y ansiaba con poder montar algún día su propia empresa. «Siempre he ayudado a poner en marcha negocios de otros, ayudando en el montaje y en el visual de las tiendas, y posteriormente, trabajaba en esas mismas tiendas como dependienta», indica.

Para Cuca, perder su último trabajo en una colchonería supuso un revés importante y fue entonces cuando tomó la decisión de hacer realidad su sueño y tener su propio negocio. «Barajé distintas posibilidades y estuve dudando si montar un establecimiento dedicado a la venta de productos alimentarios ecológicos. La inversión que requería ese tipo de negocio era muy elevada, por ello, finalmente me decanté por una tienda de ropa, especializada en mujeres, algo que conozco muy bien y que me encanta», explica. El primer paso fue buscar el local adecuado. Tenía claro que quería instalarse en un barrio de la capital y encontró lo que estaba buscando en el Paseo de San Vicente, 34. «Es una calle con mucho tránsito. El local era antiguo pero estaba completamente reformado y tenía una estética muy atractiva. Además, el precio se adecuaba a mis posibilidades, así que no lo dudé demasiado», explica.

«Elegir el barrio de Las Delicias ha sido un acierto total. Creo que ha sido una de las mejores decisiones que he tomado, ya que aquí me he sentido muy bien acogida. Aquí he conseguido una clientela estupenda que me mima mucho. Nada más abrir, una vecina me regaló una imagen de San Pancracio para que me trajera suerte y otras me traen cafés y dulces. Llevo poco tiempo instalada, pero soy una más del barrio», continúa.

En junio, Cuca se dio de alta como autónoma. Al ser su primera vez, se ha podido beneficiar de la bonificación en la cuota durante las 18 primeras mensualidades. Eso sí ha preferido pagar una cuota más elevada para tener derecho a la prestación por desempleo y a cobertura en caso de accidente de trabajo. «Es una manera de sentirme más segura y cubierta. Yo estoy convencida de que esta apuesta profesional me va a bien, pero… nunca se sabe», aventura a decir.

Decoración propia

Ella misma se ha encargado de la decoración de la tienda. Se nota el buen gusto y mimo que ha puesto en cada detalle. El minimalismo y el uso de ciertos elementos rústicos realizados a mano, hacen de La Hoja Roja un establecimiento acogedor, donde sus clientas se sienten a gusto a la hora de probarse y escoger sus prendas de ropa, que se caracterizan por su estilo desenfadado y algo bohemio. Cuca se siente muy orgullosa de haber logrado esa atmósfera tan íntima y personal. «Ha sido un gran esfuerzo, pero todo ha merecido la pena. He tenido mucha gran ayuda familiar y de amigos, pero si alguien en especial se merece un agradecimiento, es Fran, el jefe de mantenimiento del local, que siempre estaba ahí para echarme una mano con cualquier problema que me surgía», agradece.

Trabaja con un stock limitado para intentar ofrecer cierta exclusividad, a precios siempre muy competitivos. «Es una tienda pensada por y para las mujeres. No discrimino ni por talla, ni por edad. Eso es lo que realmente me diferencia. Tengo prendas para niñas desde los 3 años, para jóvenes de 20 y también para mujeres de 70. Mis precios van muy ajustados. Intento que mis clientas puedan permitirse ir a la moda y sentirse guapas, sin que para ello tengan que hacer un gran desembolso de dinero. Prefiero tener poco margen en cada venta, pero un gran número de clientes. El precio medio de las prendas que tengo en la tienda ronda los 25 euros» indica Cuca.

La talla de sus prendas va desde la XS a la 54, con posibilidad de tallas más grandes bajo pedido. Su idea es, dentro de un tiempo, es especializarse en tallas grandes.

«Me encantaría que mi tienda fuera un referente en tallas grandes. La talla no debe ir reñida con el estilo. A muchas mujeres, debido a su complexión, les cuesta encontrar ropa que además de quedarles bien, les guste. Por eso, yo intento que todas puedan encontrar ropa en mi tienda, que les haga sentirse juveniles, femeninas y guapas», apostilla esta emprendedora, que utiliza Facebook para dar a conocer su negocio y sus productos, y donde ya cuenta con un gran número de seguidores.