El Norte de Castilla

Raúl Enjuto y Álvaro Alonso, del equipo técnico, junto a Justa Luis, Mayte Calzada y Chelo Lucas, vecinas de Pilarica y actrices en el corto.
Raúl Enjuto y Álvaro Alonso, del equipo técnico, junto a Justa Luis, Mayte Calzada y Chelo Lucas, vecinas de Pilarica y actrices en el corto. / RAMÓN GÓMEZ

Cuarenta vecinos de Pilarica se alían para rodar un cortometraje sobre el barrio

  • La película, de 20 minutos de duración, se estrenará este viernes durante el acto de inicio de las fiestas

Lanzas la pregunta: ¿Qué es lo mejor de Pilarica? Y antes de que se haya cerrado el signo de interrogación las respuestas llegan en tromba. «El trato con la gente, la cercanía, la tranquilidad, el buen ambiente». «Cuando viene la nieta, que vive en el centro, siempre me dice: ‘Pero abuela, si es que te paras con todo el mundo’». «Aunque me tocaran millones, no me iba yo de Pilarica». Justa Luis, Mayte Calzada y Chelo Lucas llevan medio siglo en el barrio. Compañeras de calle y portal, amigas... también actrices.

Son tres de las residentes en Pilarica que han participado durante el último año en el rodaje de ‘La boda de Pilar y Rico’, un cortometraje, de veinte minutos de duración, en el que han participado más de cuarenta vecinos del barrio en colaboración con la productora La Ciudadela.

Esta tarde, con el inicio de las fiestas, tiene lugar el estreno absoluto de esta película, que narra la historia de dos jóvenes. Pilar es de Pilarica. Rico vive en el centro. Y su historia de amor tendrá que superar muchísimos problemas. Como esa vía (ahora sin paso a nivel) que se convierte en símbolo de los obstáculos que han de superar para estar juntos.

La iniciativa del corto surgió de Pilarica Cultural, plataforma nacida de la asociación de vecinos, con guión de José Manuel de la Huerga y la dirección de Raúl Enjuto. «Los vecinos son los protagonistas y para rodar se han elegido los principales escenarios del barrio», explica José Luis Alcalde, del colectivo vecinal e impulsor también del proyecto.

Durante un año, sobre todo los fines de semana, las cámaras, claquetas y micrófonos se han paseado por la plaza de Rafael Cano, la vía, la Esgueva o la iglesia para rodar alguna de las escenas de este cortometraje, que ha aprovechado acciones reivindicativas (como la bicicletada de protesta para reclamar mejores conexiones con el centro) para integrarlas en la trama. Hay además homenajes a vecinos históricos (como la Tía Juliana), recordatorio de canciones típicas y una muestra de negocios de la zona, como el quiosco de Paco y Sonia.

Justa, Mayte y Chelo son algunas de las actrices de un corto que ha contado con participantes entre los 13 y los 80 años. Una comunión cinematográfica del barrio bajo la batuta de Raúl Enjuto, quien desvela algunas de las dificultades del rodaje, que se ha prolongado durante un año completo.«Para la continuidad de la historia, tuvimos que grabar algunas escenas de verano con abrigo», explica el director de un proyecto que se proyectará hoy en el barrio, que vivirá una posterior exhibición en el centro cívico (fecha aún sin concretar) y que, más adelante, se podrá ver por Internet. El equipo técnico lo completan Álvaro Alonso,Alba García y David Matos.

El corto, claro, no olvida su vertiente reivindicativa, la lucha que mantienen los vecinos después del cierre del paso a nivel, que ha cercenado las comunicaciones de Pilarica con el centro sin que lleguen las anunciadas conexiones de la plaza del aviador Gómez Barco ni bajo la la de Rafael Cano.