El Norte de Castilla

Carnero, San Agustín, Sala, Vila y Valero, momentos antes de la presentación de la novela.
Carnero, San Agustín, Sala, Vila y Valero, momentos antes de la presentación de la novela. / R. O.

Abadía Retuerta, escenario de intrigas de la novela del periodista Arturo San Agustín

  • Rinde un «homenaje al buen vino compartido y conversado» en una historia de suspense

Ochocientos setenta años de historia de la abadía y un cuarto de siglo de elaboración de vinos a la orilla del Duero quedan fusionados en las letras que da forma Arturo San Agustín. Entre misterio y sátira, entre la parodia y la intriga, ha querido mecer este periodista de La Vanguardia la primera novela que ha editado y que ha querido ambientar en la Abadía de Santa María de Retuerta, ubicada en el término municipal de Sardón de Duero.

«Cuando me hospedo en un monasterio normalmente me produce una inquietud que me impide dormir, me desasosiega, pero en la Abadía, cuando me hospedé, me encontraba en una bondad, en un lugar agradable, donde recordé mi compromiso con una aristócrata de Roma, que tras contarme una serie de interioridades me pidió que escribiera una novela». Así, según narró ayer el propio autor, Arturo San Agustín, brotó ‘Antes de quitarnos las máscaras’ (Editorial Comanegra), la primera novela del escritor y periodista Arturo San Agustín y que desde el pasado 14 de septiembre se encuentra ya a la venta.

El escenario principal es una abadía, la de Santa María de Retuerta, donde se levanta uno de los hoteles más importantes del mundo. Aquí se dan cita una serie de personajes, como una aristócrata, un cantautor estadounidense, un escritor bestseller y un periodista. «Se cruzan e intercambian visiones sobre la vida, donde un narrador va recordando a muchas figuras del pasado, como Umberto Eco, Leonard Cohen, Miguel Delibes, Gunter Grass o el etnógrafo Joaquín Díaz», explicó Sergio Vila-Sanjuán, director del suplemento Cultura/s de La Vanguardia, que ayer se encargó de presentar al autor durante la presentación celebrada en el Palacio de Pimentel.

A partir de ahí, según añadió, se suceden anécdotas, como la que narra de Michael Douglas y Catherine Zeta Jones. «Es un homenaje a Jacqueline Kennedy y a la abadía», prosiguió Vila-Sanjuán, quien describió la novela como «de madurez, con los recursos controlados» pero en la línea de Arturo San Agustín, «con un periodismo lírico, indirecto, recreado en las contradicciones, que exige al lector que esté encima».

«Todos llevamos una máscara»

El paso del escritor por Valladolid y su hospedaje en la Abadía no fue casual. Por esta provincia había viajado ya para conocer a Miguel Delibes, que le enseñó «a llamar a muchas cosas por su nombre» o a un Joaquín Díaz a quien agradeció que «haya enseñado la historia de España a través de voces y canciones mejor que muchos libros de historia».

San Agustín admitió que en ‘Antes de quitarnos las máscaras’ hace una parodia de novelas de misterio y satiriza sobre la falsa intelectualidad, la opulencia y el lujo a través de los personajes que se encuentran en Abadía Retuerta. «Es sobre todo un homenaje al buen vino compartido y conversado y a las gentes del vino, que son los verdaderos ecologistas». Sobre el título elegido, el periodista consideró que «todos llevamos una máscara» y recordó por ejemplo una entrevista que realizó a José Luis Borges en la que el escritor le preguntó que si su nombre y apellido eran una máscara o eran reales.

El anfritrión del acto, que estuvo presentado por el presidente de la Diputación, Jesús Julio Carnero, fue el director de la Abadía Retuerta, Enrique Valero, quien mostró su orgullo de que el autor se inspirara en este complejo de enoturismo para escribir la novela. La novela se antoja interesante para Valladolid, según señaló el editor, Joan Sala, «porque habla de su tierra».