El Norte de Castilla

Taxistas y empresas de autobuses se disputan 100.000 viajeros del área metropolitana

Parada de taxis que comparten con un autobús de Auvasa.
Parada de taxis que comparten con un autobús de Auvasa. / R. GÓMEZ
  • Los tipos de abonos de las líneas y los puntos de parada son aspectos que suscitan polémica

Los más de cuatrocientos taxistas de la capital, más los nueve de los pueblos próximos, junto con las empresas regulares de transporte interurbano, se disputarán a partir del año 2017 un mercado potencial de alrededor de 100.000 viajeros que utilizan medios de traslado públicos en el área metropolitana.

El avance tecnológico en la integración de un mismo sistema tarifario (abonos combinados o metropolitanos en los autobuses, con precios mensuales de entre 42 y 60 euros), que se utilizarían tanto para la empresa municipal Autobuses Urbanos de Valladolid (Auvasa) como en compañías como La Regional, Linecar, Interbús o Cabrero, supondrá una competencia directa con el gremio del taxi, que también podrá realizar los recorridos a los pueblos con mayor facilidad.

«La posibilidad de prestación conjunta de servicios entre Valladolid capital y su entorno es un desafío futuro para todos», reconoce Roberto Merino, presidente de la Agrupación Radio Taxi, una asociación que ve posibilidades para ampliar sus rutas potenciales, castigadas en la capital durante los años de la crisis.

Los taxistas están pendientes de que el Ayuntamiento apruebe un nuevo Reglamento de Servicio de Autotaxi dentro del área metropolitana, entre cuyas demandas se encuentra la de permitir que operen vehículos de hasta siete plazas, lo que facilitaría cargar más viajeros entre los pueblos y la capital.

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente reconoció en mayo de 2015 a la Comunidad Urbana de Valladolid (Cuva) con 23 municipios, a los que se sumaron posteriormente Arroyo de la Encomienda y Aldeamayor de San Martín. Es en esta área territorial en la que competirán en el servicio de viajeros tanto taxistas, como la flota de líneas de autobuses regulares.

El borrador que presentó Radio Taxi al Ayuntamiento contempla que en aquellos núcleos donde ya existen licencias de taxi –Arroyo (6), Boecillo (1), Laguna de Duero (1), Villanubla (1)– se establecerán paradas para recoger pasajeros, pero teniendo prioridad los de taxistas de esos municipios frente a los de la capital.

Paradas e imagen corporativa

Por el contrario, esta preferencia en la ciudad será para los de Valladolid. Se recogen además cinco años de transición para un proceso de integración plena de todos los trabajadores del taxi en el alfoz, y para llegar a asumir una imagen corporativa, así como tarifas únicas.

Es quizás este aspecto económico en el que más van a competir taxistas y empresas de autobuses.

«Ahora podemos recoger viajeros en la capital y llevarlos a los pueblos, o al revés, pero habría que decidir cuáles son los precios que se fijan para llegar a Boecillo, Cigales o Tudela», explica Merche Castrillo, presidenta de la Asociación Vallisoletana de Taxistas Autónomos Reunificados (Avatar).

Este colectivo, sin embargo, discrepa de Radio Taxi con respecto al establecimiento de una tarifa fija por destino municipal, «ya que puede perjudicar tanto a los viajeros como a los taxistas. Lo justo es que se cobre por el trayecto que se haga», sentencia Castrillo.

Independiente de cuál sea la decisión que deberá adoptarse con el Ayuntamiento de Valladolid, los taxistas ya ven dificultades para competir en precios con un sistema tarifario integrado en el área metropolitana.

«Sí con un bono de tarifa plana puedes viajar en los autobuses de la empresa privada y los de Auvasa, entre Zaratán y Valladolid ilimitadamente, está claro que muchos clientes no van a coger el taxi», explica Roberto Merino. De este modo, muchos de los desplazamientos a la capital, para consultas médicas, asistencia a clase, o por motivos laborales, parecen encaminarse al transporte en líneas regulares sí las frecuencias aumentan.

En este sentido, los taxistas reclaman autorización para vehículos de 7 plazas. «Actualmente no hay ninguno en Valladolid porque la vieja Ordenanza no lo permite. Tenemos alrededor de 100.000 posibles clientes en el alfoz y no podemos trasladar a más de cuatro», dice Merino.