El Norte de Castilla

Valladolid acoge este domingo en el Pisuerga la primera inmersión prolongada de un buzo en el mundo

  • Se recreará la hazaña llevada a cabo por un hombre ante el rey Felipe III y su Corte en agosto de 1602, permaneciendo una hora bajo el agua

La primera inmersión prolongada de un buzo en el mundo, acaecida en agosto de 1602 ante el rey Felipe III y su Corte, se recreará este domingo, 2 de octubre, a las 12.00 horas, a orillas del Pisuerga para «rendir homenaje al río que vertebra» Valladolid.

Esa fue la primera vez que un buzo se sumergía con «éxito» y permanecía durante una hora en el agua. El «ingenio» utilizado entonces fue ideado por Jerónimo de Ayanz y Beamont, al que algunos se refieren como el Leonardo Da Vinci español, según han informado a Europa Press fuentes del Consistorio.

Está previsto que, durante el acto y mientras el buzo del siglo XVII ataviado con traje, máscara, equipo y fuelle permanece en el fondo, los bomberos de Valladolid realicen un rescate y salvamento en lámina de agua.

Entre quienes han participado en el montaje de esta recreación «histórica», que cuenta con el patrocinio del Ayuntamiento de Valladolid y de Aguas de Valladolid, se encuentra el ingeniero Nicolás García Tapia.

García Tapia es ingeniero, doctor en Historia del Arte, catedrático de la UVA e investigador. Como biógrafo y «conocedor» de este «gran personaje» que fue Jerónimo Ayanz, ha asesorado y colaborado «activamente» con esta recreación.

También se ha contado con la participación en el grupo de trabajo del autor de la novela histórica 'Los ingenios de la Corte', Ignacio Martín Verona, que será el encargado de encarnar al almirante Pedro de Zubiaurre.

Por su parte, el Departamento de Iniciativas Culturales de 'El Pilar', de la mano de Pilar Martín y Pilar San José, se ha encargado del guión, la escenografía y los personajes.

Apuntes históricos

Jerónimo de Ayanz y Beamont fue un navarro de origen noble, ingeniero y militar de «gran fama», nombrado por el rey caballero y comendador de la Orden de Calatrava, al impedir un atentado de un francés contra el monarca. Alabado por sus increíbles hazañas, Lope de Vega lo cita en su comedia 'Lo que pasa en una tarde'.

De Ayanz vivió en la calle Cadena de Valladolid, en la época de Felipe III, a donde trasladó el equipo de laboratorio y talleres que tenía en Madrid al objeto de desarrollar una serie de ensayos científicos e invenciones que pretendía presentar en la Corte vallisoletana para conseguir «el privilegio de invención».

Dos científicos, Arias y Ferrofino, conocieron «de cerca» algunos de los instrumentos inventados por este hombre de ciencias y humanidades, lo que hicieron constar en un informe dirigido al rey.

Entre estos instrumentos inventados se encontraban una balanza de precisión, nuevos tipos de horno que ahorraban energía y la máquina de vapor, además de los trajes, máscaras, fuelles y otros instrumentos que componían el equipo de un buzo y con los que un hombre podía estar por un tiempo «indefinido» bajo el agua.