El Norte de Castilla

Lauki cierra hoy con la esperanza puesta en una pronta venta de la fábrica

Lauki cierra hoy con la esperanza puesta en una pronta venta de la fábrica
Los representantes de Lactalis salen de la reunión de ayer en la FundaciónAnclaje. N. G.-Efe
  • Junta y sindicatos exigen a Lactalis que cepten ofertas de competidores y que el precio sea «simbólico»

Tensión. Reunión dura. Acusaciones. Palabras que el director de la Fundación Anclaje, Jorge Morro, y los representantes sindicales pronunciaron ayer para definir el último encuentro con los enviados de Lactalis. A un día del cierre de Lauki. Con la multinacional dispuesta a intentar vender la fábrica más allá de hoy, cuando expira el plazo para ejecutar el plan social, pero con Anclaje enrocada en fijar nuevas condiciones.

La partida ha cambiado, anunciaron desde Anclaje. Y por eso han pedido a Lactalis que se eliminen las restricciones impuestas a la venta. Lo primero, que acepten las ofertas que permitan mantener la actividad industrial, sea del sector que sean, competidores o no. «Hay varias empresas incluso de Castilla y León que podrían hacerse cargo de la planta», insistieron tanto Jorge Morro como Raúl Santa Eufemia (UGT) y Vicente Andrés (CCOO). Ante esto, la respuesta de Lactalis provocó cierta indignación.Insinuaron desde la multinacional que la decisión del Ayuntamiento de Valladolid de recalificar el uso del suelo como «industrial lácteo» era un problema para vender la planta a una empresa ajena al sector, lo que chocaba con su decisión de no permitir la venta a un competidor directo.

Los sindicatos recordaron que esa recalificación fue un movimiento de protesta enfocado a evitar que Lactalis, tras el cierre, especulara con el terreno, pero ven perfectamente factible revertir esa decisión municipal si aparece una empresa que pueda mantener el empleo, aunque sea de otro sector.

Anclaje ha pedido, además, que el precio de venta sea «simbólico o cercano a los cero euros», lo que a juicio de Junta, patronal y sindicatos serviría para demostrar que la multinacional «actúa de buena fe» tras cerrar una fábrica que arrojaba beneficios solo para ahorrar costes.

Y es que una de las quejas de Anclaje se refería al precio en el que Lactalis tasó la planta, unos seis millones de euros, cifra que a su juicio se encuentra fuera de mercado.

Otra de las condiciones que ha puesto Anclaje es que se permita que los trabajadores desplazados a otros centros de trabajo de Lactalis en España –54 de los 85 de Lauki– puedan regresar a Valladolid si finalmente otra firma se hace cargo de la planta.

De momento, los representantes de Lactalis se limitaron a recoger las nuevas condiciones y responderán en una próxima reunión de la Fundación Anclaje, que será la que guíe y vigile todo el proceso de venta, por acuerdo de los sindicatos, Junta y patronal. Una reunión para la que no hay fecha, puesto que tendrá que ser la sede central de la compañía, enFrancia, la que decida si acepta el nuevo marco de la negociación.

La portavoz de la Junta, MilagrosMarcos, recordó que el cierre de la factoría láctea «va a ser paulatino y puede derivar hasta diciembre», aunque advirtió de que la Junta seguirá en los frentes abiertos en Europa y con la empresa para dar con un comprador, informa Efe.