El Norte de Castilla

La sociedad que gestiona el soterramiento pide tres meses de gracia a los bancos

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Los miembros de la sociedad Alta Velocidad antes de iniciar el consejo de administración. / G. Villamil

  • Renfe y Adif adelantarán a las entidades 62,5 millones de euros del crédito que deben devolver Alta Velocidad, y luego se lo cobrarán con la venta del suelo

Alta Velocidad resolvió ayer su consejo de administración con una nueva patada a seguir para no fulminar el proyecto del soterramiento de una forma abrupta. La sociedad solicitará otros tres meses de prórroga a los bancos que financian la operación para abonar los 62,5 millones que se deben del primer plazo de la amortización del crédito de 400 con el que se han pagado las obras realizadas hasta el momento. Serán Renfe y Adif, que ya aportaron en marzo la otra mitad de los 125 millones del primer vencimiento, los que se encarguen de saldarlo.

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  • Reunión del consejo de administración de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad

Pedir árnica a los acreedores no sale gratis. El primer periodo de gracia ya ha sumado nueve millones en intereses, a razón de 4,5 por trimestre, así que en diciembre se podrían acumular otro buen pellizco. Y, atentos, porque el 1 de enero de 2017 hay que pagar otros 75 millones del préstamo.

A pesar de que el secretario de Estado de Infraestructuras del Ministerio de Fomento, Julio Gómez-Pomar, insistió en la voluntad de los integrantes de Alta Velocidad de seguir adelante con «todos proyectos» que contemplaba el convenio de 2002, la realidad es que la situación es muy complicada. Hacer caja para evitar que el débito engorde es, ahora, el objetivo único. «Contador a cero», insiste Óscar Puente.

El Ayuntamiento acelerará los trabajos urbanísticos para poder sacar la principal pieza de suelo de la operación, la de los actuales talleres de Renfe en Farnesio, e intentar su venta. Se hará sin saber cómo quedará esa zona. El alcalde lo dejó claro. El Ayuntamiento no puede aportar otras garantías a los bancos, a excepción de dejarles este terreno preparado para que, en un momento dado, se cobren de él. «Es verdad que sin tener claro si se va a llevar a cabo el soterramiento el suelo vale menos, pero aún así vale bastante dinero», reconoció el primer edil. De 700 millones libre de raíles a 400 con ellos en superficie.

A juicio del consejero de Fomento, los acuerdos adoptados ayer «no suponen mantener la estrategia de la patada hacia delante, ni la de la avestruz escondiendo la cabeza debajo de la tierra», sino que permiten mantener «la cabeza bien alta» en la consecución de los objetivos, que no serían otros que culminar algún día el proyecto del soterramiento. Así sea.

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