El Norte de Castilla

El radar luce un panel solar sobre la cámara.
El radar luce un panel solar sobre la cámara. / J. S.

Un nuevo radar multicarril vigila el cruce entre Fuente Berrocal y La Galera

  • El cinemómetro, aún en pruebas, está instalado en un tramo limitado a 50 kilómetros por hora de la carretera de Fuensaldaña

La capital de los radares puede volver a sacar pecho después de sumar uno más a su larga lista, ahora formada por 26 dispositivos, de cámaras de vigilancia de la velocidad (18) y de semáforo (8). El último cinemómetro, aún en pruebas, fue instalado la semana pasada en la carretera de Fuensaldaña para controlar el más que peligroso cruce de acceso a las urbanizaciones Fuente Berrocal y La Galera. Se trata de una cámara multicarril, la sexta ya, con capacidad para multar en ambos sentidos de la circulación en un tramo limitado a cincuenta kilómetros por hora, pero en el que los vecinos llevaban años alertando de los excesos con el acelerador cometido por parte de los conductores.

La colocación del radar multicarril, que se diferencia de sus cinco hermanos gemelos (avenidas de Zamora y Burgos, Paseo de Zorrilla, San Agustín y Doctor Villacián) por una placa solar en la parte superior y una peana metálica de mayores dimensiones, vino acompañada de la instalación de dos enormes señales de color amarillo fluorescente que advierten antes de llegar a la intersección de que se trata de un ‘cruce peligroso’. Y, en efecto, lo es. La glorieta que facilita la entrada a una y otra urbanización cuenta con paradas de autobús a ambos lados y, sobre todo, con un paso de peatones (sin semáforo) que atraviesa la calzada; al margen de las entradas y salidas para los propios vehículos.

Excesos de velocidad

El nuevo radar viene a paliar o a intentarlo, al menos, los excesos de velocidad en una carretera como la de Fuensaldaña, limitada directamente a 50 kilómetros por hora en todo el tramo urbano, en el sentido de salida de la ciudad, desde el acceso por la avenida de Gijón –allí ya se instaló en su día un radar de semáforo– hasta más allá del cruce con las urbanizaciones Fuente Berrocal y La Galera. En el sentido de entrada, sin embargo, la carretera (VA-900) cuenta con una limitación genérica de 90 kilómetros por hora, que pasa a 50 justo a la altura del radar, colocado en la margen derecha de la calzada en este sentido de entrada a la capital, poco antes del cruce.

Efecto disuasorio

El radar en sí, que carece por ahora se señalización previa que advierta de su presenciasu colocación será obligatoria en cuanto empiece a sancionar–, es perfectamente visible para los conductores que circulan en sentido a Fuensaldaña, pero está prácticamente tapado por un panel informativo (de direcciones) para los que se dirigen a la ciudad.

Con el dispositivo de la carretera de Fuensaldaña son ya seis los radares multicarril de la capital. Cuatro de ellos, incluidos los que más sancionan (los de las avenidas de Zamora y de Burgos), comenzaron a sancionar el 3 de agosto del año pasado y el quinto (San Agustín), el 23 de noviembre. El recién llegado está aún en pruebas, si bien su presencia ya ha surtido el efecto deseado, es decir, obligar a los conductores a levantar el pie al toparse con el dispositivo.