El Norte de Castilla

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Directivos de editoriales francesas, durante la visita a la planta. / G.V.

Macrolibros recupera en diez meses la producción anterior al incendio

  • La imprenta presenta a sus clientes franceses y españoles una máquina «única en España»

Al fondo de la nave, donde antes se colaba la luz del sol por el agujero renegrido del techo, se amontonaban ayer como una escultura cientos de palés. Formaban la silueta de una nueva máquina, «una Heidelberg XL162 8P, única en España», que se montará durante estos meses y comenzará a tirar ejemplares en enero de 2017. Será la base en la que apoyar el crecimiento de Macrolibros a partir de ese momento, una vez que se ha recuperado, en un tiempo récord, el nivel de producción previo al incendio del pasado mes de noviembre de 2015.

Gran parte de la responsabilidad de esta recuperación prodigiosa la tienen las 45 personas que, ataviadas con petos naranjas y amarillos, recorrieron las instalaciones de la planta en el Polígono de Argales en la que trabajan 148 personas.Eran los directivos de los principales clientes de Macrolibros. «Son el 90% de nuestra producción», simplificaba el director comercial de la compañía Dédalo Print –propietaria de Macrolibros–, Carlos Panizo.

Editoriales como Santillana,SM o la francesa Oceano, entre otros muchos, supervisaron las nuevas instalaciones, comprobaron la calidad de las máquinas que se han instalado y conocieron los planes de futuro de la compañía por voz de Alfredo Bru, consejero delegado de Sherpa, el fondo de capital riesgo que se encuentra en la cúspide de este entramado empresarial.

«La fábrica ha cambiado muchísimo», les anunció a sus clientes. Muchos conocían la antigua Macrolibros y ayer se mostraban sorprendidos por el cambio. «Un momento difícil lo hemos convertido en una oportunidad», decía antes de recordar lo que sintió cuando JuanRamón Granell, director general de Dédalo Print, le llamó «el día 14 de noviembre a las ocho y media de la mañana».

«Me llamó Juan Ramón para decirme que había habido un incendio. Fue un shock. Conforme veníamos para acá teníamos claro que queríamos apoyar desde Sherpa la normalidad y la esperanza a Macrolibros. Básicamente por una razón: la gente que forma esta compañía te hace sentir que vale la pena apostar por ellos», explicaba a los clientes. El equipo formado por el comité de dirección y el comité de empresa ha sido vital para el resurgir de la compañía en tan breve plazo de tiempo.

Igual capacidad

De hecho, el aumento de turnos ha permitido, con menos máquinas que antes del incendio, recuperar la misma capacidad productiva que se tenía antes del fuego. Además se ha contado con la complicidad de unos clientes que aceptaron mantener la producción en la planta, o al menosparte de ella, como la encuadernación (que se realiza en una zona de la fábrica que no resultó dañada por las llamas).

En Macrolibros se imprimen libros de texto españoles y franceses, volúmenes enciclopédicos en italiano, guías de viaje, coleccionables de periódicos, cómics... Así ha sido desde hace 43 años, cuando nació. Calculan en la firma que se han producido 450 millones de libros durante estos años, entre ellos los de la ‘Enciclopedia Álvarez’ con la que estudiaron varias generaciones de españoles. «Para el futuro estamos en una posición inmejorable, ya que acaba de venir una nueva máquina de ocho cuerpos con la que esperamos mejorar aún más», anunció Bru.