El Norte de Castilla

El cura que justificó al PNV

  • El sacerdote que salvó a Gandásegui, Alberto Onaindía, era un nacionalista convencido y militante

El artífice de la salvación del arzobispo Gandásegui, Alberto Onaindía Zuloaga, nació en la localidad vizcaína de Markina en 1902. Sacerdote comprometido con el nacionalismo vasco, ha pasado a la historia por su intensa labor propagandística a favor de la postura prorrepublicana del PNV durante la Guerra Civil. Su relación con Gandásegui databa de 1929, cuando obtuvo por oposición una canonjía en Valladolid. Al estallar la guerra pasó a trabajar con el gobierno vasco para justificar su postura ante el Vaticano. El 23 de octubre de 1936 redactó un Informe, desvelado hace 30 años por Fernando de Meer, en el que reconocía la imposibilidad de colaborar con el alzamiento militar y el carácter defensivo de la actitud del PNV, pues mientras los sublevados se mostraban inflexibles ante el «problema patriótico vasco», el gobierno republicano ofrecía un «Gobierno Autónomo Vasco».

Además de lograr la salvación de Gandásegui, Onaindía llevó a cabo el canje de otros prisioneros y difundió en foros internacionales el terrible bombardeo nazi de Guernica, que él mismo presenció. Su actuación fue igualmente determinante en las conversaciones desarrolladas en San Juan de Luz con tropas italianas, aliadas de Franco, que darían como resultado la capitulación del Ejército Vasco en Santoña, en agosto de 1937. Su labor a favor del PNV en la contienda prosiguió durante su exilio en París e Inglaterra. Antes de su fallecimiento, ocurrido en San Juan de Luz el 18 de julio de 1988, publicó libros como ‘Imperativos de mi conciencia’, ‘Hombre de paz en la guerra’, ‘Experiencias del exilio’ y ‘El Pacto de Santoña’.