El Norte de Castilla

Este otoño será más caluroso tras un verano que batió récord

El subdelegado del Gobierno, Gómez Iglesias, junto al Juan Pablo Álvarez, de la Aemet. EL NORTE
El subdelegado del Gobierno, Gómez Iglesias, junto al Juan Pablo Álvarez, de la Aemet. EL NORTE
  • El responsable regional de la Aemet, Juan Pablo Álvarez, sostiene que las lluvias caídas en enero salvaron el año hidrológico

Este otoño, que comenzó ayer a las 16 horas y 21 minutos, será más caluroso que lo tradicionalmente ha sido, después de que tanto Valladolid como toda región hayan registrado temperaturas récord que han supuesto que el de 2016 haya sido el quinto verano más cálido desde el año 1971, tanto en máximas como en mínimas.

En esa lista, el verano del 2003 está a la cabeza, mientras que en 2015 se quedó en segundo lugar. El tercer lugar del estío más cálido correspondió al del 2005.

El periodo veraniego, entre julio y agosto, ha sido más cálido de lo normal, y extremadamente caluroso en las comarcas leonesas del Bierzo y Ancares, y en las fronterizas de Zamora y Salamanca. Muy cerca de esas altas temperaturas medias superiores a los 35 grados, han estado también los municipios vallisoletanos de Tierra de Campos.

«Aunque el mes de junio empezó fresquito, y con algunas heladas significativas, como la de un grado bajo cero en Morón de Almazán, ello se disipó pronto para registrar temperaturas en zonas como el Valle del Tiétar de hasta 38 grados», explicó ayer Juan Pablo Álvarez, delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

Para Álvarez, el pasado mes de julio volvió a demostrar los cambios climáticos y que las temperaturas, tanto mínimas como máximas, son superiores a las normales. Según los valores que la Aemet ha registrado, durante ese mes la temperatura subió 1,5 grados por encima de lo habitual.

Mientras que a finales de julio la localidad abulense de Candeleda fue la que contabilizó la temperatura media más elevada (40 grados), en agosto fue Miranda de Ebro, con 39 grados, la más calurosa como consecuencia de los vientos del sur.

Estos datos llevan a los expertos a calificar, que tanto los municipios vallisoletanos como los de la región, han experimentado el pasado verano «noches tropicales», lo que supone que no haya bajado la temperatura media de los 20 grados. Signos éstos que confirman que se están produciendo cambios climáticos en el planeta.

Respecto al balance del año hidrológico, que comienza el 1 de octubre y el agrario a inicios de septiembre, «ha habido muchas zonas en la región en las que durante más de 30 días en un mes no ha llovido casi nada, lo que ha influido en los incendios», dijo Álvarez. El delegado de la Aemet sostiene que el agua que cayó el pasado mes de enero fue determinante para salvar el año hidrológico. Las estadísticas indican que si todo sigue así vamos a estaciones con lluvias intensas, pero de corta duración. «En Sevilla, por ejemplo, llueve más que en Londres. Ello conlleva a que este agua no sea tan aprovechable por las precipitaciones más irregulares», dijo Álvarez.

Para octubre, noviembre y diciembre de este año, las predicciones fijan valores superiores a los normales para la época.

Para el último fin de semana de octubre (madrugada del 30) está previsto que se produzca el cambio de hora, para adaptar la actividad económica a las condiciones solares.