El Norte de Castilla

La subida del IBI afectará a 290 inmuebles de empresas y la del IAE, a 3.200 sociedades

Naves del polígono de San Cristóbal.
Naves del polígono de San Cristóbal. / EL NORTE
  • El gobierno municipal lleva hoy a aprobación la propuesta del contestado incremento fiscal

Las duras críticas recibidas desde hace una semana por parte de la patronal y de los partidos de centro-derecha del Consistorio no han hecho mella en las intenciones del ejecutivo municipal. El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Valladolid prevé aprobar hoy, en su junta semanal, un incremento fiscal en 2017 para las grandes empresas que tributan en Valladolid. La propuesta de acuerdo que se debatirá en este órgano contempla una subida del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI ) de entre 7% y el 10% para las compañías cuyas instalaciones tengan un valor catastral superior al millón de euros y del 2,3% en el tributo de Actividades Económicas, una obligación fiscal que afecta a las sociedades que facturan por encima del millón anualmente.

Según los datos facilitados por el Consistorio, en el caso del incremento del IBI se verán afectados un total de 290 inmuebles no residenciales sobre los 257.000 del padrón de este tributo municipal, lo que indica que repercutirá al 0,11% de los contribuyentes totales. Si hasta ahora el tipo de gravamen era común –0,6144%–, Valladolid se suma a las ciudades que aplican el diferenciado según los usos. Así, para la industria el repunte será del 7% para dejar el tipo en el 0,6574%, mientras que para otras actividades –comercio, almacén, cultura, ocio y hostelería, oficina o sanitario, entre otros– subirá el 10%, con lo que el tipo a gravar será del 0,6758%. Las estimaciones prevén un incremento de ingresos de 668.240 euros con esta medida.

Desde el equipo de gobierno recuerdan que 272 ayuntamientos españoles ya aplican en 2016 algún tipo diferenciado en función de los usos. «Valladolid tendría el quinto tipo más bajo de las quince ciudades que tienen tipo diferenciado para usos industriales y la de mayor umbral mínimo de aplicación (un millón de euros) junto con Zaragoza», argumentan. El ejecutivo consideraba necesaria de esta ‘actualización’ dentro de su máxima política de que aporten más los que más tienen.

Respecto al Impuesto de Actividades Económicas –en 2016 se giraron 3.200 recibos por este tributo– la subida que se propone es del 2,3% sobre los coeficientes de situación de las empresas que facturan más de un millón de euros. De esta manera, los tipos a aplicar variarán entre 1,46% para una empresa ubicada en una calle de octava categoría al 2,76% si la firma se asienta en una vía de primera. La estimación del incremento de ingresos es de 190.666,80 euros con los datos de la matrícula del ejercicio actual.

Nuevas bonificaciones

El bipartito quiere trasvasar parte de estos nuevos ingresos a la política de ventajas fiscales que aplica el Ayuntamiento. Así, en el IBI se propone el incremento de las bonificaciones para las viviendas de protección oficial a partir del cuarto y hasta el octavo año desde el 50% al 10%. Cabe recordar que los tres primeros años ya estaban bonificados para los propietarios de estos pisos.

También se incluye la bonificación potestativa prevista en el artículo 74. 2 bis del Texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, que establece que los ayuntamientos, mediante ordenanza, podrán regular una bonificación de hasta el 95% de la cuota íntegra del impuesto a favor de inmuebles de organismos públicos de investigación y los de enseñanza universitaria. En Valladolid se ha decidido establecer esta bonificación con un porcentaje del 25%.

En el caso del Impuesto de Actividades Económicas, de la rebaja en el recibo se podrán beneficiar aquellas empresas que implanten y mantengan planes de transporte colectivo para sus plantillas. Hasta ahora se aplicaban reducciones de entre el 5% y el 15% por la puesta en marcha de este tipo de programas y su mantenimiento durante tres años. A partir de 2017 se ampliarán entre el 10% y el 3% para aquellas compañías que sigan adelante con estas medidas de transporte colectivo hasta un sexto ejercicio fiscal.

Mientras que el alcalde, Óscar Puente, aseguraba la pasada semana que este incremento no afectará a las cuentas de resultados de las grandes compañías asentadas en Valladolid, que, según acotó, durante años se habrían visto beneficiadas por unos de los tipos impositivos más bajos a nivel estatal en ambos tributos, la Confederación Vallisoletana de Empresarios ha sido tajante al asegurar que este subida supondrá un «castigo» para los que generan empleo en la ciudad.

La organización que agrupa a la patronal dejó claro en un comunicado que esta medida puede ahuyentar nuevas y necesarias inversiones en el municipio, además de suponer un importante varapalo económico para las compañías que ya operan en la capital. También la Asociación de Empresarios del Polígono de San Cristóbal mostró su rechazo a la propuesta porque, aseguraron, «supone una invitación a las empresas a instalarse en otros lugares próximos menos exigentes desde el punto de vista fiscal», además de lamentar la falta de inversión municipal en ese enclave industrial.