El Norte de Castilla

La cifra de toros comprados al año para festejos populares en Valladolid se acerca a los mil

Celebración de un encierro popular con motivo de las fiestas patronales de Tudela de Duero.
Celebración de un encierro popular con motivo de las fiestas patronales de Tudela de Duero. / El Norte
  • El número de astados para encierros o capeas sube un 6% mientras los destinados a corridas se reduce casi a la mitad

La afición que la provincia profesa hacia la tauromaquia y, en concreto, hacia los festejos populares continúa creciendo año tras año, no solo con un mayor número de citas programadas, sino también con la adquisición de un mayor número de toros y vacas que participan en estos espectáculos. Con cifras del año 2015, la Delegación Territorial de la Junta certificó la lidia y posterior muerte (el reglamento de espectáculos populares estipula que se deben sacrificar las reses tras el ciclo festivo) de 1.135 animales, de los cuales, la inmensa mayoría (960) participaron en encierros, capeas o concursos de cortes, mientras que el resto (175) lo hicieron en los festejos denominados formales (corridas, rejoneo o novilladas). Las cifras avalan un incremento en el número de reses adquiridas en los últimos años en lo que se refiere a los festejos populares, que han pasado de 896 en 2012 a los 960 de 2015 (el 6,6% más), y por tanto una disminución en los destinados a formales, de 260 a 175 (el 48,5% menos).

El arraigo a estos festejos en la provincia queda patente con la inversión que los municipios llevan a cabo para poder celebrar encierros y capeas. «Nuestros pueblos demandan este tipo de festejos», defendió el alcalde de Villanubla, Félix Velasco, en el pleno del viernes en la Diputación, en una proposición que instaba a modificar el reglamento. Un total de 657 festejos se celebraron el año pasado, por lo que a razón de unos 5.000 euros que, según diversos empresarios consultados es el coste medio de un encierro con la participación de dos toros, los pueblos de Valladolid invierten de media más de 3,2 millones de euros en la celebración de este tipo de espectáculos. Gran parte de los gastos están reservados para los permisos y las tramitaciones, como la póliza de seguro, la contratación de veterinarios y de seguros médicos. El resto, que suele ser la menor cuantía, según coinciden en señalar los municipios consultados, se destina a los toros.

De 2.000 a 2.500 euros

En el presente año, el precio del ganado se ha antojado más elevado, dada la reducción en el número de reses en las ganaderías como consecuencia de la crisis económica. De media, según señala el ganadero zamorano Óscar Bragado, se puede haber incrementado el precio alrededor de un 20 o 25%, de tal forma que los utreros (reses de tres años), por ejemplo, que el pasado año costaban unos 2.000 euros, este año han subido su precio hasta lo 2.500. Un precio que los ganaderos aun consideran insuficiente ante los gastos que ocasiona criar a un animal de este tipo, por lo que reivindican desde hace años que se reduzcan los gastos en tramitación para que los municipios puedan afrontar mejor el coste de las reses.

Los municipios con gran tradición taurina, como Montemayor de Pililla, Peñafiel o Traspinedo, han apostado este año por incrementar ligeramente sus respectivos presupuestos para adaptarse al incremento del coste de los festejos taurinos.

En Montemayor, por ejemplo, que durante los últimos días se han venido celebrando sus fiestas de la Exaltación de la Santa Cruz, han presupuestado 5.000 euros más con respecto al pasado año para afrontar el incremento en el precio de los toros, pues es una población de menos de mil habitantes y adquieren un total de catorce toros o novillos, así como vacas y becerras.

También en Tudela este año presupuestaron 5.000 euros más en las fiestas para poder hacer frente al incremento del coste de algunas partidas, entre otras las de los toros.

En el lado contrario, el Ayuntamiento de Renedo optó el pasado mes de julio por suprimir los encierros y sueltas por las calles y limitar los festejos a los celebrados únicamente en la plaza de toros para ahorrar costes. El alcalde explicó a los vecinos que la tramitación para la celebración de un encierro era muy elevada y que la apuesta sería solo la plaza.

No obstante, con el ánimo de reducir costes, la Diputación aprobó el viernes una proposición para pedir a la Junta la libre contratación de los veterinarios y poder así negociar sus honorarios.