El Norte de Castilla

La Diputación no quiere que los funcionarios locales ostenten la autoridad en los festejos taurinos

Una patrulla de la autoridad, en un encierro taurino
Una patrulla de la autoridad, en un encierro taurino / J. R.
  • El PP y el PSOE piden a la Junta que suprima la reciente modificación ante el problema que genera en los municipios

La reciente modificación del Reglamento de Espectáculos Taurinos Populares en Castilla y León, que entró en vigor a finales de julio, protagonizó ayer el debate en el Pleno de la Diputación, hasta donde llegó de la mano de una proposición del Grupo Provincial Socialista para intentar que la Administración rectifique ante lo que consideran un «despropósito».

Con la nueva norma en la mano, la figura del delegado de la autoridad ya no solo recaerá en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad sino que se podrá nombrar como tal a funcionarios al servicio de la Administración Local para evitar la suspensión de encierros o capeas en fechas en las que los efectivos de Guardia Civil o Policía son escasos. Un nombramiento que se deberá realizar a propuesta de los alcaldes y que desde el mes de agosto trae de cabeza a los regidores.

«¿Alguien piensa que un auxiliar administrativo o un alguacil puede enfrentarse a un vecino para que se salga del recorrido si no está en condiciones óptimas? Eso es desconocer la realidad y demuestra que quien elabora esta modificación no ha ido nunca a unas vaquillas de un pueblo», señaló el diputado socialista y alcalde de Villanubla, Félix Velasco. Su posición ante el «marrón» que considera que la Junta ha dejado a los ayuntamientos fue rotunda.

Y no solo en este punto, en el que se pedía que se eliminara la posibilidad de que sean funcionarios locales, sino también en lo que se refiere a la contratación de los veterinarios, que el reglamento establece que se debe realizar a propuesta del Colegio Oficial «y limita la libertad de competencia y de pacto entre las partes» para fijar libremente los honorarios de los profesionales. «Me entran incluso dudas de que sea legal tal y como está redactado», señaló el diputado.

El tercero de los puntos de esta proposición, que fue finalmente consensuado con el PP (solo PP y PSOE votaron a favor de esta propuesta), solicita que, cuando los ayuntamientos no sean los organizadores de los festejos taurinos, las cuantías mínimas contratadas en la póliza de seguro sean más elevadas con el fin de que no sean los Consistorios los responsables patrimoniales cuando el seguro colectivo es insuficiente.

Tan solo el PP, a través de su portavoz, Guzmán Gómez, respaldó esta proposición al entender que, desde que entró en vigor la modificación del reglamento, «se han detectado varios problemas en los municipios» al considerar «inviable» que sean funcionarios del Ayuntamiento quienes realicen esta función –ayer mismo, según señaló el diputado socialista, Peñaflor de Hornija carecía de delegado de la autoridad para un festejo previsto hoy al no encontrar quién asumiera esa figura–.

«Ha habido cursos de formación para funcionarios y nos han dicho que el próximo año no habrá problemas, pero es inviable», añadió. Con respecto a la contratación de los veterinarios, Gómez señaló que los costes de los festejos taurinos son muy elevados y que los ayuntamientos deben intentar aligerarlos. «El coste se debe reducir porque la libre competencia no es mala», añadió.

Ciudadanos y Sí Se Puede, en contra

Tanto Sí Se Puede como Ciudadanos votaron en contra de esta proposición. En el primer caso, porque su diputado, Héctor Gallego, abogó por reformar el reglamento para aumentar la protección y bienestar animal y reforzar la seguridad pública. «Si un Ayuntamiento no tiene medios para garantizar la seguridad pública, deberían abstenerse de organizarse».

En el caso de Ciudadanos, Pilar Vicente, la diputada, entendió que la modificación pretende evitar un vacío legal cuando no existen efectivos suficientes «y facilitar así los trámites». Tampoco comulgó con eludir la responsabilidad de los ayuntamientos cuando no son los organizadores, «porque no se pueden enorgullecer de sus fiestas y sus toros y esconderse de las responsabilidades».

La abstención fue el voto elegido por Toma La Palabra, cuyo diputado, Salvador Arpa, bromeó con denominar septiembre el mes taurino –el año pasado se votó una proposición de apoyo al alcalde de Tordesillas por las amenazas sufridas por el Toro de la Vega– y aplicó argot propio para decir que «ante tanta duda, haremos faena de aliño y veremos los toros desde la barrera».

El resto de las proposiciones planteadas salieron adelante con unanimidad en un debate de constante diálogo para llegar a acuerdos previos a la votación. Fue así el caso de la propuesta de Toma La Palabra para que la Diputación no deje a ningún municipio sin actividades por falta de un mínimo de participantes y se adapte a las necesidades de cada uno; de la propuesta de Ciudadanos para que el próximo año la Diputación ponga en marcha experiencias ‘networking’ en el mundo rural con el objetivo de impulsar el crecimiento económico; y la planteada por Sí Se Puede para mejorar la senda ambiental entre Bocos y Olivares, así como a instar a las administraciones a que la promocionen.