El Norte de Castilla

ÁNgel Hernández y Faustino Temprano.
ÁNgel Hernández y Faustino Temprano. / R. GARCÏA-EFE

Los sindicatos creen que el cierre de Lauki llegará al juzgado

  • Aseguran que la resolución de este conflicto, y el de Dulciora, dependerá de que los trabajadores se movilicen

Los sindicatos UGT y CCOO creen que el anunciado cierre de la factoría lechera de Lauki en Valladolid, vinculado a que la multinacional Lactalis no tuviera un comprador ajeno al sector lácteo, acabará en los tribunales por el «incumplimiento» del acuerdo por parte de la compañía.

Los máximos dirigentes autonómicos de ambos sindicatos, Ángel Hernández (CCOO) y Faustino Temprano (UGT), han recordado que el primero de los puntos del acuerdo suscrito entre el comité de empresa y la multinacional francesa establecía la búsqueda de compradores y que el cierre de las instalaciones se vinculaba a la imposibilidad de venderlas.

Para los sindicatos hay proyectos ajenos al sector lácteo que tienen ofertas encima de la mesa, por lo que Lactalis tendrá que responder ante un juez si está obrando «de buena fe» respecto al cumplimiento del acuerdo suscrito.

«Ha hecho un paripé y por lo tanto no cumplen, y nosotros también nos sentimos liberados», ha avanzado Hernández, quien sin embargo ha preferido no adelantar acontecimientos sobre la situación personal de cada uno de los trabajadores de Lauki, ya que algunos de ellos tienen firmadas prejubilaciones o traslados a otras empresas de la multinacional.

El dirigente de CCOO ha criticado la «prepotencia» con la que en su opinión ha obrado Lactalis, que pueden no haber medido las consecuencias que puede tener en España no cumplir con este tipo de acuerdos, a efectos del tratamiento que pueden recibir de otras administraciones.

Por su parte, Faustino Temprano ha remarcado sobre el conflicto de Lauki que «el partido no ha terminado y queda mucho por jugar», aunque ha atribuido a la multinacional Lactalis «mala fe y mala voluntad» para cumplir lo pactado.

Temprano ha destacado que la resolución de este conflicto, junto con el de otra compañía vallisoletana amenazada de cierre aunque con otras circunstancias como es Dulciora, dependerá «de que los trabajadores se movilicen». «Si no luchan por su puesto de trabajo difícilmente se va a conseguir el objetivo», ha dicho antes de felicitar a los trabajadores de ambos centros de trabajo, que hasta el momento sí están ejerciendo esta presión para mantener su empleo.