El Norte de Castilla

El Toro de la Peña, 'Pelado', en el encierro de ayer por la tarde.
El Toro de la Peña, 'Pelado', en el encierro de ayer por la tarde. / M. M.

‘Pelado’ pone el broche a las fiestas en Tordesillas con un encierro rápido

  • Tras el festejo, todos los morlacos que han participado en las ferias fueron trasladados a un matadero de Salamanca

Un encierro rápido del Toro de la Peña, ‘Pelado’, cerró ayer las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Guía y a la Virgen de la Peña. El morlaco, de la ganadería Jaralta, y el toro más famoso del año, clausuró los encierros de la localidad junto a su sobrero y el toro del pasado viernes.

El encierro de los tres astados arrancó a las 20:00 horas y duró 30 minutos. Uno a uno, se soltó a los morlacos desde el puente dirección a la plaza de toros. El más rápido fue el Toro de la Peña, mientras que su sobrero, algo rezagado, se dio un paseo por el tramo del festejo. El último en salir, fue Pelado, justo cuando empezaba a llover. Se estrenó con agua y se fue con agua.

Tras el festejo, en la madrugada, todos los morlacos que han participado en las ferias fueron trasladados a un matadero de Salamanca, tal y como marca la normativa reguladora. Después del último encierro, o toro de cajón, como se denomina en el argot de festejos populares, se celebraron los fuegos piromusicales y a continuación la fiesta de la colocación, el regreso de la Virgen, y verbena con la orquesta local ‘Vía Libre’.

Los tordesillanos han disfrutado de unas fiestas que arrancaron el pasado 8 de septiembre y que ayer culminaron tras días complicados y «extraños», según reconoce el alcalde del municipio, José Antonio González Poncela, quien dstacó sentirse «muy orgulloso» de su pueblo. «Hemos demostrado que Tordesillas siempre cumple la ley, a pesar de algunas voces que han dicho lo contrario». En su opinión, se ha demostrado que a los animalistas que vinieron el martes pasado solo les importa «provocar» y «salir en los medios», porque el Toro de la Peña es un encierro como los demás que se celebran en el resto de España, y ya no tenían sentido que vinieran.

Fiestas diferentes

El regidor reconoce que han sido unas fiestas «diferentes», «complicadas» y marcadas por la incertidumbre, pero se ha logrado cumplir con el objetivo prioritario que es que las personas disfruten, se olviden de los problemas del día a día, y convivan con sus amigos, familia y vecinos. González Poncela también resaltó el récord de espectadores que se logró en la noche del lunes 12 de septiembre, y lamentó que al final el Toro de la Peña no llegase a la plaza a pesar del esfuerzo de los caballistas.

«Tuvimos que decidir si sacar al sobrero en su lugar, pero algunos vecinos se negaron y entorpecían el lugar de paso, y preferimos finalizar el encierro antes de que tuviéramos que tomar medidas más drásticas. Lo lamento, sobre todo, por todas aquellas personas que se acercaron a Tordesillas», enfatiza.