El Norte de Castilla

El envejecimiento del profesorado protagoniza la apertura del curso de la UVA

Las chirimías y sacabuches acompañaron a los claustrales en el recorrido previo al acto de apertura
Las chirimías y sacabuches acompañaron a los claustrales en el recorrido previo al acto de apertura / Henar Sastre
  • El acto, celebrado esta mañana en el Paraninfo de la Universidad, ha contado con la presencia del consejero de Educación, Fernando Rey

El rector de la Universidad de Valladolid (UVA), Daniel Miguel San José, ha reclamado este viernes una actuación nacional equiparable a un programa «de rescate» para solventar el problema del envejecimiento de las plantillas de profesorado, que en el caso de algunas titulaciones podrían estar abocadas al «inevitable colapso» en «unos pocos años».

Así lo ha puesto de manifiesto durante su intervención en el acto de inauguración del curso académico 2016-2017, en el que en presencia del consejero de Educación, Fernando Rey, y de las autoridades locales, ha advertido del «serio problema» del envejecimiento de la plantilla del profesorado, que alcanza «proporciones alarmantes».

«Solo con una actuación de alcance nacional, que me atrevería a decir que debiera tener la magnitud de un programa de rescate, podría corregirse la situación», ha incidido después de advertir de que el problema se «agrava» cada año que pasa y de los pocos resultados que permite obtener «la enorme rigidez normativa y económica».

Frente a ello, la Universidad ha destinado a unidades docentes especialmente envejecidas a algunos de los seleccionados en los programas de Ayudantes Doctores y de Contratos Predoctorales, aunque ha precisado que esa medida es «solo una pequeña fracción» de lo que haría falta para evitar «el inevitable colapso de algunas titulaciones en el plazo de unos pocos años».

En este mismo escenario, el rector se ha referido a la tasa de reposición, del cien por cien en el presente año, aunque, ha apostillado, la medida permite reponer a lo profesores que se pierden «pero ni uno más», lo que en su opinión «supone más bien un torniquete para tratar de contener la hemorragia» pero que no es una «verdadera cura».

«Nos encontramos ante el hecho absurdo de que no podemos invertir nuestros remanentes precisamente en lo que nos resulta ya no necesario, sino me atrevería a decir acuciante: reforzar nuestra plantilla de profesorado», ha lamentado el rector tras esgrimir la economía «sólida» y «sin déficit» de la institución.

De manera previa y en una comparecencia ante los medios de comunicación, el consejero de Educación, Fernando Rey, aseguraba que el del envejecimiento de la plantilla es un punto «fundamental» en la agenda del nuevo Gobierno, punto en el que ha apostado por suprimir la tasa de reposición para que las universidades puedan desarrollar su propia «política de profesorado».

Sin interlocutor político

La «perplejidad» que suscita la situación política por la que atraviesa el país no ha impedido que el curso comience con «normalidad» aunque, según Miguel San José, esta realidad puede provocar «desastrosos efectos a largo plazo», especialmente por la falta de presupuestos, por lo que ha pedido a los partidos que hagan primar «los intereses de todos, del común» y que «devuelvan y compensen» a los ciudadanos la «generosidad» que les pidieron en tiempo de crisis.

«Quiero unirme a las voces que exigen que quienes tienen el poder decisorio aparquen de una vez por todas las diferencias para centrarse en los objetivos comunes en los que todos estamos de acuerdo», ha aseverado antes de añadir que la valía de los políticos debe aparecer «en momento de adversidad» y de equiparar la situación con un «sainete».

En este sentido, en su comparecencia previa ante los medios, había alertado de que lo que ocurra en los próximos meses repercutirá en el día a día de la Universidad y que la actual situación hace que no exista «interlocutor a quien reivindicar».

El mapa de titulaciones y otros retos

La configuración del mapa de titulaciones ha sido otro de los aspectos abordados durante el acto por el rector de la Universidad de Valladolid, quien ha destacado que no es «una meta sino un punto de partida», como previamente lo hubiera confirmado Rey ante los medios de comunicación, momento en el que abogaba por trabajar en la educación universitaria a distancia, en los másteres estratégicos y en el análisis de la viabilidad de las titulaciones con pocos alumnos, como también lo mencionó luego Daniel Miguel en su discurso.

Los «grandes proyectos de infraestructuras» puestos en marcha (la II Fase del campus María Zambrano, la remodelación de la sede Mergelina de la Escuela de Ingenierías Industriales y el edificio de I+D del campus Duques de Soria) «avanzan» según lo previsto, ha explicado. A lo que ha sumado su intención de que todos los servicios cuenten con acreditación mediante sello de calidad, como ya ocurrió con la Biblioteca.

La UVA trabaja, además, en la puesta en marcha de un programa integral para potenciar la empleabilidad de estudiantes y egresados y apuesta por potenciar su proyección internacional para atraer a estudiantes y profesores y potenciar la estancia de los suyos en otros países, punto en el que ha apuntado a América del Norte y Extremo Oriente como zonas preferentes, lo que hace necesaria la oferta de enseñanzas en inglés.

Asimismo, el programa de atracción de investigadores posdoctorales, financiado con fondos propios, permitirá incorporar «inmediatamente» a diez personas para una estancia de hasta tres años, según el rector, quien ha achacado a la falta de normativa para desarrollar el Estatuto del Empleado Público la imposibilidad de desarrollar la carrera profesional del personal de administración y servicios.

Apertura del curso

El Paraninfo, ubicado en el edificio histórico de la Plaza Universidad, ha sido un año más el escenario del acto solemne de apertura del curso, que ha comenzado con la partida de la comitiva académica del Palacio de Santa Cruz acompañada, en este caso, por el grupo Il Gentil Lauro.

El paseíllo académico fue precedido por las chirimías y sacabuches que acompañaron a los claustrales a lo largo del recorrido, junto con el repique de las campanas de la Universidad (Colegio Mayor Santa Cruz y Capilla Universitaria), según antiguas tradiciones protocolarias de la Universidad durante los siglos XVI y XVII.

Ya en el Paraninfo, la secretaria general, Cristina Pérez, ha procedido a la lectura del resumen de la Memoria del curso 2015-2016, de la que ha destacado el incremento presupuestario alcanzado el pasado ejercicio (un 6,24% más hasta alcanzar un total de 194 millones), la inversión en obra nueva, los 3,3 millones incrementados al capítulo de personal y el crecimiento en casi un 20% de los beneficiarios de becas (392 estudiantes).

La UVA, con 3.515 personas a su servicio (2.429 profesores y 986 PAS), matriculó el pasado curso a 22.286 estudiantes (4.362 nuevos) y contó con más de 2.200 empresas colaboradoras para las prácticas. A estas cifras se suman los 1.694 alumnos de doctorado matriculados y las 455 tesis defendidas.

Con dos nuevos másteres y dos títulos propios enmarcados en el campus de Excelencia Internacional, la UVA participa en el Programa de Asesoramiento Internacional de la Fundación Imfahe, que involucra a universidades de Europa y Estados Unidos, y su Oficina de Proyectos ha recibido ocho en el marco del programa europeo horizonte 2020.

Asimismo, ha subrayado que el Área de Cooperación Internacional para el Desarrollo creó un Comité de Emergencias Humanitarias para colaborar en la resolución de crisis puntuales y hacer seguimiento de las «olvidadas» mientras que el área de Extensión y Cultura ha incrementado tanto el número de actividades como el de participantes.

A continuación, el doctor Javier García-Sancho Martín, catedrático de Fisiología, ha pronunciado la conferencia inaugural, titulada 'Los medicamentos vivos: terapia celular'.

García-Sancho Martín ha recogido, posteriormente, el Premio Consejo Social 2016, a lo que ha seguido la entrega de diplomas de los Premios Extraordinarios y la clausura del acto por parte del rector.