El Norte de Castilla

Los sindicatos protestan en Valladolid y León por el trabajo precario en las teleoperadoras

Representación realizada por trabajadores de Konecta en la calle Santiago de Valladolid.  R. ALONSO
Representación realizada por trabajadores de Konecta en la calle Santiago de Valladolid. R. ALONSO
  • CGT, CC OO, CSIF y UGT reclaman en la negociación del convenio estatal subidas salariales

Alrededor de un centenar de trabajadores se manifestaron este jueves en Valladolid y León para protestar por las condiciones precarias en las que trabajan más de 6.000 empleados de empresas teleoperadoras, que están subcontratadas en su mayor parte por compañías de telefonía móvil y fija.

Los sindicatos CGT, Comisiones Obreras, CSIF y UGT han convocado un calendario de protestas en toda España, por el bloqueo en la negociación del convenio colectivo de 'Contact center' (antes telemarketing), y cuyo ámbito de aplicación finalizó en diciembre del 2014. Para el día 6 de octubre está convocada una huelga general de 24 horas en el sector que podría afectar a muchos servicios, tanto privados como públicos.

En Valladolid, representantes sindicales de CGT se concentraron en la calle Santiago. Con megáfonos se reclamó un convenio digno para evitar "que se paguen 470 euros al mes por trabajar 18 horas a la semana. Pedimos un salario digno con una ampliación de jornadas, y sin que se abuse de las empresas de trabajo temporal, que durante el primer año ni siquiera dan vacaciones", indicó una de las portavoces sindicales.

Telefonía y recobros

Los sindicatos recuerdan que el trabajo de los teleoperadores va más allá del que realizan las contratas de las grandes empresas de telecomunicaciones que dan servicio a sus clientes. Sentados frente a un terminal informática, estos centros prestan también servicio a compañías energéticas, financieras y de seguros, de atención al ciudadano, como es el Servicio de Emergencias 112, de recobros de deudas, o para la Junta de Castilla y León.

Los trabajadores se quejan "de sufrir una presión constante para realizar una llamada en tiempo récord recibiendo penalizaciones si el cliente vuelve a llamar. Juegan con la necesidad de un salario mensual", dicen.

Durante la protesta se recordó el proceso de negociación en la compañía Konecta, situada en el polígono de Argales de Valladolid, que ha decidido modificar la jornada de trabajo a cerca de 400 trabajadores, después de que Vodafone comunicase en agosto su intención de trasladar a Perú parte de la atención a pequeñas empresas,"lo que supondrá que todas las llamadas sean atendidas desde este país desde las 21 horas".