El Norte de Castilla

Fomento coloca en la ronda VA-20 protección para los motoristas

Dos operarios durante los trabajos realizados ayer en la ronda VA-20.
Dos operarios durante los trabajos realizados ayer en la ronda VA-20. / RICARDO OTAZO
  • Las asociaciones de aficionados demandan más intervenciones en vías de la provincia, propiedad de la Junta

Operarios de una empresa de Ávila contratada por el Ministerio de Fomento comenzaron en la mañana de ayer a colocar estructuras de protección para motoristas, en una de las salidas de la Ronda interior VA-20. En concreto en la salida, en sentido a la factoría Michelin, por las que se accede al paseo de Juan Carlos I.

Ello motivó que entre las 8 y las 14 horas se interrumpiese al tráfico ese punto, por el que numerosos vecinos acceden a los barrios de Los Santos-Pilarica y Belén. La pasada semana, el Ministerio informó a los usuarios sobre estas obras para que realizasen recorridos alternativos por los enlaces anteriores o posteriores de la Ronda VA-20.

Durante toda la mañana, los trabajadores colocaron las estructuras del Sistema de Protección para Motoristas (SPM) en esta curva. Según informó el Ministerio de Fomento, estos trabajos se llevan a cabo dentro del proyecto de mejora de los sistemas de contención para motociclistas de la Red de Carreteras del Estado, que ese están realizando en las provincias de León, Palencia, Valladolid y Zamora. Las obras se adjudicaron por 746.881 euros.

La intervención de ayer de Fomento, que tiene la titularidad de la VA-20, fue algo puntual en el área de la capital vallisoletana, y se produce después de las demandas que vienen efectuando las asociaciones y clubes de motoristas.

En este sentido, Rubén Manteca, miembro del Club Vallamoto de Valladolid, recordó ayer la necesidad de estas intervenciones, ya que los guardarraíles o ‘quitamiedos’ han sido y siguen siendo la gran amenaza para los motoristas.

Estas estructuras fueron concebida para impedir la salida de la calzada de coches y vehículos que circulan a gran velocidad. Sin embargo, no están adaptadas al tamaño y altura que exige la conducción de una moto, por lo que las caídas traen consecuencias graves. Algunas estadísticas de aseguradoras han calculado que un 15% de las muertes producidas con vehículos de dos ruedas son consecuencia de estos quitamiedos.

«Cuando un motorista o un ciclista se cae en la carretera, y se desliza por la misma, su tope son estas estructuras, lo que le ocasiona múltiples heridas. Por ello, la colocación de estas barreras está demostrado que no solo beneficia a los automovilistas, sino que también les beneficia. En Valladolid, las carreteras que más precisan de estos quitamiedos son las que son propiedad de la Junta», dijo Rubén Manteca.