El Norte de Castilla

Los Bomberos trabajan en la extinción del incendio.
Los Bomberos trabajan en la extinción del incendio. / J. S.

Las llamas devoran la mitad de los ejemplares plantados en la senda de las arcas reales

  • El incendio comenzó en el solar colindante, repleto de hierbas secas, por segunda vez este verano

«El bosque lineal de bajo mantenimiento» que surgió en febrero de la rehabilitación del histórico sendero de las arcas reales, la obra hidráulica que surtió de agua a la ciudad entre los siglos XVI y XX, tiene pocos visos de llegar a convertirse en tal. Las llamas devoraron ayer, por segunda vez en lo que va de verano, más de la mitad de los ejemplares plantados hace siete meses en el camino de mil doscientos metros que parte de la avenida de Zamora y que desemboca en la carretera de las Arcas Reales.

Este entorno, quizás un tanto alejado del mundanal ruido del casco urbano, parece condenado a la ruina si se tiene en cuenta que ya fue objeto de una ambiciosa rehabilitación tres lustros atrás –en ella se invirtió más de un millón de euros–. Luego fue abandonado a su suerte hasta comienzos del presente año. Una singular iniciativa, impulsada por Aguas de Valladolid, limpió las arcas de maleza y recuperó el citado tramo de 1,2 kilómetros con la plantación de un millar de ejemplares de veinte especies diferentes citadas en nueve obras de Miguel Delibes. Pero los protectores contra la acción de los conejos que rodeaban a cipreses, almendros, pinos, encinas y hierbas aromáticas de poco sirvieron ayer ante la voracidad del incendio declarado en el secarral de al lado.

Las llamas, presumiblemente fruto de algún descuido –una colilla o cristales tirados–, surgieron al filo de las dos de la tarde y generaron una descomunal columna de humo más que visible desde la avenida de Zamora y el polígono de Argales. El fuego encontró terreno abonado para propagarse en un entorno repleto de malas hierbas y cardos que ha carecido del más mínimo mantenimiento desde la reforestación de febrero.

Impulsado por Felipe II

Así que el incendio alcanzó enseguida al sendero y carbonizó los ejemplares, aún pequeñitos, que jalonaban la margen izquierda del camino, entre el arca principal y la número tres. El fuego en sí tuvo poca historia más, ya que la rápida intervención de los Bomberos evitó males mayores (para las naves y los colegios colindantes) y sus efectivos sofocaron las llamas en apenas una hora. No era la primera vez que actuaban en este paraje, que alberga nada menos que cinco de las quince arcas que se conservan –hubo 32–. El terreno quemado en el tramo que prosigue hasta la avenida de Zamora, entre las arcas tres y cinco, da fe de que el sendero suma ya dos incendios en lo que de este verano.

De manera que las llamas han devorado más de la mitad de las especies plantadas hace siete meses. El resto, además, no presentan un aspecto demasiado saludable fruto del crecimiento de las malas hierbas y de una evidente falta de mantenimiento. Todo ello hace que el histórico sendero dedicado a Miguel Delibes, que alberga un ingenio impulsado nada menos que por Felipe II, vuelva a reclamar, otra vez, una manita.