El Norte de Castilla

Empleados de Dornier celebran la adjudicación de la ORA ya que garantiza sus empleos

Un controlador revisa el tique de la ORA colocado en un vehículo.
Un controlador revisa el tique de la ORA colocado en un vehículo. / R. GÓMEZ
  • El presidente del comité dice que no permitirán rebaja salarial tras la reducción del importe del contrato que pagarán al Ayuntamiento

El presidente del Comité de Empresa de Dornier, la mercantil a la que la Mesa de Contratación del Ayuntamiento de Valladolid ha considerado como la mejor oferta para gestionar la concesión de la ORA en los próximos 10 años, calificó ayer como «muy buena noticia para los trabajadores» que sea esta empresa la que siga con el contrato municipal.

El órgano de licitación, integrado por siete técnicos municipales, y el concejal de Movilidad, valoró el pasado miércoles la oferta de Dornier como la mejor de las ocho que han concursado para explotar el servicio de estacionamiento en la vía pública. Por ello, José Carlos González expresó su satisfacción y la de los 106 empleados de la también actual concesionaria.

«La plantilla deseaba una continuidad de la empresa, aunque en el pliego de condiciones se establecía que en caso contrario la ganadora debería de subrogarse en las condiciones que tenemos», apostilló.

El presidente del Comité de Dornier ha asistido a tres de las reuniones públicas de la Mesa de Contratación, por lo que dijo conocer el contenido de las ofertas. En este sentido recordó que la totalidad de las concursantes fueron a la baja del presupuesto de licitación, que ascendía a 44 millones de euros, IVA incluido. Dornier ha ofertado 34.

Con el sistema de subasta fijado para el concurso, las aspirantes han bajado sus ofertas entre un 20% y el 30%, lo que para José Carlos González supone un riesgo en la prestación del servicio teniendo en cuenta los actuales ingresos.

«Lo que está claro es que no vamos a permitir que el recorte del canon repercuta en los salarios de los empleados. El Ayuntamiento debe de estar muy atento en este aspecto», dijo el presidente del comité. Al contrario de las otras ofertas, Dornier ha renunciado a quedarse con el excedente económico que obtenga por encima del canon que tiene que pagar al Ayuntamiento de Valladolid, una oferta que ha sido determinante para su adjudicación.

Además de los controladores, entre los 106 empleos de Dornier están técnicos informáticos, administrativos, conductores y recaudadores. González resaltó ayer que esta empresa lleva 27 años gestionando la ORA en Valladolid, «desde que se adjudicó en el primer momento por el equipo municipal de Rodríguez Bolaños. Muchos de los trabajadores estamos desde el comienzo y por ello deseábamos una continuidad».

La casi totalidad de la plantilla tiene contrato indefinido. El salario medio de un controlador, sin el plus de antigüedad, se acerca a los mil euros. Se trata de la categoría con menor retribución.

Matrículas y dastos

En la oferta presentada por Dornier figura la introducción de mejoras tecnológicas que supondrán no solo facilitar el trabajo de los controladores, sino reducir el tiempo para tramitar las sanciones. De este modo, para obtener el tique, los conductores deberán introducir en los parquímetros la matrícula del vehículo, lo que supondrá mayor seguimiento del mismo y su ubicación. Varios vehículos de Dornier recorrerán las calles de zona azul y para residentes e identificarán si el turismo se encuentra en ese punto y con el tiempo de estacionamiento pagado. Si no fuera así, el sistema de gestión informará al controlador que se desplazará hasta el lugar para elaborar la sanción, cuyos datos se trasmitirán en el acto a la central de Dornier.

«Ahora se va a librar muy poca gente de la multa por las nuevas tecnologías», dice González. El sistema de la ORA que Dornier instalará en Valladolid ya está en funcionamiento desde hace años en otras ciudades españolas.

Nuevo convenio

A la espera de que concluya el trámite de adjudicación, se firme antes de octubre el nuevo contrato entre Dornier y el Ayuntamiento, los representantes de los trabajadores tienen puesta su mirada en otro frente: la renovación del convenio colectivo que vence en diciembre. Aunque existe regulación laboral a nivel estatal, el convenio de Dornier es local.

Desde el Comité, en el que están representados los sindicatos CC OO y UGT, se recuerda que los ingresos de la empresa han descendido con los años de crisis por dos circunstancias principales. Por un lado, la caída de actividad económica y cierre de comercios. Por otro, por el aumento del uso de transporte público.