El Norte de Castilla

La UVA inicia el curso que definirá el futuro de sus grados y másteres

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Alumnos en la puerta de la Facultad de Filosofía y Letras, donde ayer se iniciaron las clases. / HENAR SASTRE

  • Tres frentes abiertos: la reforma de Wert, el plan de viabilidad de los estudios con pocos alumnos y la implantación de másteres «estratégicos» a nivel regional

Cuesta hacerse, claro. E interfiere en algunas cosas, porque eso de madrugar tanto para comenzar el curso hace que el arranque se enrede con la segunda tanda de Selectividad –que se celebra el día 12– y la consiguiente matrícula. Pero el caso es que los nuevos tiempos, léase Bolonia y sus plazos, obligan a adelantar cada vez más el inicio del periodo lectivo en la Universidad de Valladolid. Ayer muchas facultades recibieron a sus alumnos con las primeras explicaciones de cómo irá el curso, cómo serán los exámenes, cuáles serán los horarios de tutorías...

Hasta ahí lo que está por saberse. Porque lo que sí se sabía ya antes de comenzar las clases es que el curso 2016-17 va a ser muy duro en cuanto a la gestión. En el horizonte aparecen varios desafíos relacionados con los grados y másteres que hoy se imparten.De lo nacional a lo regional. En primer lugar, hay que empezar a diseñar qué grados se adaptarán a la reforma auspiciada en su día por José Ignacio Wert. Cuáles pasarán a ser de tres años y cómo lo harán. En segundo lugar, la firma del acuerdo de las universidades públicas con la Consejería de Educación obliga a diseñar, antes de final de año, un plan de viabilidad para los estudios menos rentables. Y también a ver qué másteres «estratégicos» pueden acoplarse a la oferta académica regional.

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  • Arranca el curso en la Universidad de Valladolid

Por eso, si ayer comenzó el periodo lectivo, hoy se iniciará el trabajo de directores y decanos de la Universidad de Valladolid. El rector, Daniel Miguel, los ha convocado para tratar todos estos temas que definirán el devenir del curso.

«Fue importante llegar a un acuerdo», refería ayer respecto al mapa de titulaciones pactado con Educación. «Eso sienta las bases y un marco para trabajar, pero eso es un punto de partida, no una meta. Hay que pensar muy bien qué hacemos con nuestras titulaciones», advertía con la tranquilidad de saber que el inicio del curso se desarrolló sin incidentes.

«Nos hemos comprometido a estudiar un plan de viabilidad para las carreras que estén más amenazadas por la escasez de estudiantes. Eso tiene un tiempo, hemos dicho que lo presentaríamos antes de final de año, y después se revisará a ver cómo funciona», explicaba.

El caso es que en el caso de la Universidad de Valladolid no son muchos los grados que necesitan este plan de viabilidad. Que no implica que vayan a desaparecer los grados que no tengan estudiantes suficientes, pero sí obliga a intentar encontrar la fórmula para convertirse en estudios más atractivos. ¿Imposible? Depende. Grados como Comercio han demostrado que se puede evolucionar hasta convertirse en emblemáticos. Otros, como Estadística y Matemáticas, han encontrado en los dobles grados una manera de fusionar esfuerzos y concitar la atención de alumnos brillantes. El propio rector, catedrático de Química Inorgánica, pone ejemplos que conoce bien de su Facultad, la de Ciencias. «No tenemos muchos grados en peligro. Y además los que se encuentran un poco amenazados, con pocos estudiantes, puede que estén pasando por una situación coyuntural. Si hubiéramos aplicado a rajatabla ese criterio en su día habríamos cerrado Física y Matemáticas, que ahora han repuntado y son dos grados que además tienen pleno empleo», señala.

La UVA inicia el curso que definirá el futuro de sus grados y másteres

/ Estudiantes junto a la Facultad de Medicina. HENAR SASTRE

«Lo importante es que si un grado recibe equis estudiantes esté dimensionado para esos estudiantes. El grado de Óptica está dimensionado para treinta alumnos, pues esa cifra es la óptima», explica el rector de la Universidad de Valladolid.

Aunque las cifras de matriculados definitivas no se conocerán hasta finales de septiembre, lo cierto es que la preinscripción permite vaticinar que la UVA mantendrá sus números. De nuevo Medicina y Periodismo fueron las más demandadas por los estudiantes. Otros grados, en cambio, repetirán cifras bastante bajas de matriculados.

El gran reto del curso será la adaptación al 3+2 (de cuatro años de grado y uno de máster, a los tres de grado y dos de máster). La Conferencia de Rectores aprobó en su día una moratoria para reflexionar bien qué hacer, y ese aplazamiento está al caer. «La moratoria no va a llegar más allá y si quisiéramos modificar algo ya tendríamos que estar empezando. El hecho de que no hayamos puesto una lista de grados no quiere decir que no se puedan implantar grados nuevos, pero hay que hacerlo con mucho cuidado. Es un compromiso importante para varios años», explica Daniel Miguel.

Los rectores de las universidades públicas de la región –Salamanca,Burgos, León y Valladolid– trabajarán unidos en este sentido. «La primera reunión la tenemos el día 12 para ver si es posible poner grados o si se modifica alguno, siempre que sea de común acuerdo. Hay que evitar que tengamos ocurrencias y cada uno empiece a hacer cosas raras. Al final es una situación que solo lleva a la confusión. Es preferible que nos pongamos de acuerdo y que si se modifica un grado tenga la misma duración en Valladolid, en Salamanca, en Burgos y León». Algo que, por otro lado, ya están tratando los decanos de aquellos grados que tienen una gran implantación en las universidades públicas de toda España, como ocure con Económicas.