El Norte de Castilla

Unos jóvenes se refrescan en Fuente Dorada.
Unos jóvenes se refrescan en Fuente Dorada. / Ricardo Otazo

Valladolid lleva dos meses superando los 30 grados de temperatura

  • La provincia está de nuevo en alerta amarilla, aunque a partir del jueves el calor dará una tregua

La capital volverá a amanecer hoy en situación de alerta amarilla por altas temperaturas (pueden rondar los 37 grados). Será la enésima vez que esto suceda en lo que va de un verano que a día de hoy se sitúa ya como el tercero más cálido de los últimos veinte años, prácticamente empatado con los de 2003 y 2015, con una temperatura media próxima a los 25 grados, es decir, tres más de lo habitual. Y todo ello aderezado con un periodo estival en el que se cumplen sesenta días ya sin que se recoja una cantidad apreciable de lluvia en la ciudad. La última vez que se registraron precipitaciones fue nada menos que el 7 de julio –aquel inicio de mes se recogieron 8,6 litros en tres días– y solo el 26 de agosto cayó una ligerísima llovizna que ni siquiera recogieron los pluviómetros de la Agencia Estatal de Meteorología.

El calor apenas ha dado tregua desde el inicio oficial del verano –en 62 días, de 73, se han superado los treinta grados– y hoy y mañana el sol volverá a brillar con fuerza, como viene haciendo desde el comienzo del presente mes, con picos superiores a los 35 grados. La responsable de esta ola de calor, un tanto atípica para septiembre, es «una masa de aire seco y muy cálido procedente del norte de África que entró por el sur y que continúa en la península», explica el meteorólogo de la Aemet Jesús Gordaliza, quien anticipa que «un frente atlántico pondrá fin el jueves a este episodio de siete días consecutivos con máximas hasta ocho grados por encima de la normal».

Este frente empujará el aire cálido hacia el este y provocará un acusado descenso de las temperaturas. Será acusado dada las máximas que se registrarán hoy y mañana. «El descenso se notará especialmente a partir del viernes, pero no es que vaya a hacer frío, ni mucho menos, si no que las máximas volverán a situarse en torno a los treinta grados, es decir, lo habitual para los primeros días de septiembre», aclara el meteorólogo.

El cielo, eso sí, continuará despejado y las previsiones apuntan a que continuará sin caer una sola gota, como mínimo, hasta la segunda quincena del mes. Ni una sola se recogió en agosto –esta situación no se producía desde 1991– y tan solo 8,6 litros se registraron en julio. El verano, si todo continúa como está previsto, se perfila así como uno de los más cálidos y secos de la historia.