Valladolid deja en manos del Ministerio el soterramiento del ferrocarril
Manuel Saravia, número dos del Ayuntamiento de Valladolid. / L. Pérez-Ical

Valladolid deja en manos del Ministerio el soterramiento del ferrocarril

  • El Ayuntamiento entiende que sin las aportaciones extraordinarias de fondos por parte de Renfe, Adif y el Gobierno central es imposible llevar el proyecto a término

El Ayuntamiento de Valladolid ha dejado en manos del Ministerior, Adif y Renfe, la viabilidad del soterramiento del ferrocarril a su paso por la ciudad, cuando el Consejo Consultivo ha dictaminado que el anterior alcalde carecía de competencia para firmar el aval de 400 millones.

El teniente de alcalde, Manuel Saravia, ha asegurado después de la reunión de la comisión especial de seguimiento de la operación de transformación de la red arterial ferroviaria de Valladolid que para completar el soterramiento hay que hacer aportaciones extraordinarias de dinero y que, a su juicio, estas corresponden al Grupo Fomento. Sin estas aportaciones, que no están cuantificadas, «es imposible poner en marcha ningún proyecto» y en consecuencia la reunión del 1 de septiembre de la Sociedad Alta Velocidad Valladolid se antoja definitiva.

El teniente de alcalde ha reclamado del Grupo Fomento que a esta reunión envíe «representantes políticos y no técnicos» que puedan tomar decisiones sobre aportaciones económicas extraordinarias al soterramiento del ferrocarril.

Previamente, el portavoz del Grupo Popular, José Antonio Martínez Bermejo, ha reclamado al equipo de gobierno municipal, que dirige el socialista Óscar Puente, que «no busque excusas» y ha asegurado que el dictamen del Consejo Consultivo «no impide seguir con el soterramiento» aunque el Ayuntamiento tenga que ofrecer a los acreedores nuevas garantías.

Martín Bermejo ha insistido en pedir explicaciones por la subida del coste del soterramiento que, según el PP, ha pasado «en un mes» de 1.000 a 1.300 millones de euros, tras lo que ha recalcado que su grupo defiende que la operación se haga de una manera «integral» pero «aclarando bien el coste de y el valor de los terrenos».