70 mayores levantan su propio apartamento
en Valladolid con servicios sociosanitarios

El presidente de la cooperativa,José María Alaejos, en la parcela por la parte de la calle Donantes de Sangre.
El presidente de la cooperativa,José María Alaejos, en la parcela por la parte de la calle Donantes de Sangre. / Henar Sastre
  • El proyecto Allegra Magna, el primero de España en el centro de una ciudad, incluirá 70 viviendas y tres unidades de convivencia

Vivir en una casa propia pese a una edad que ya suma muchos años. Hacerlo con cobertura de servicios asistenciales característicos de una residencia pero sin perder la intimidad y la independencia y seguir en pleno centro de la ciudad para disfrutar de una vida activa y participativa.

El modelo de vivienda para los que son, o lo serán en un decenio, mayores de 60 años y necesitan una casa adaptada y algunas atenciones sin ingresar en una residencia arrancó en EEUU y en los países nórdicos hace ya muchos años y más tímidamente y de forma reciente en España de manera que, actualmente, ya hay una decena de centros de estas características. El primero en Castilla y León se construyó precisamente en Valladolid, fue el complejo de Profuturo, en el Camino Viejo de Simancas, que ya lleva cinco años a pleno rendimiento. Ahora, una nueva cooperativa que hasta ahora suma una veintena de socios levantará otro proyecto de viviendas asistidas por atención sociosanitaria. Pero este nuevo modelo sumará además, en la misma ubicación y compartiendo algunos servicios pero de forma independiente, incluido el punto de acceso, una residencia de ancianos conforme al nuevo modelo de Unidad de Convivencia, con tres en concreto. Es además el primero de España que se levanta en pleno centro de una ciudad, concretamente en la calle Álvarez Taladriz, en una parcela de 3.800 metros cuadrados y con una edificabilidad de 7.800, frente a la Gerencia de Salud de Valladolid y detrás del centro de salud de Plaza del Ejército.

El modelo está diseñado para personas de clase media y con espacio para 70 apartamentos, la mitad de ellos con plaza de garaje, y para socios que tengan al menos 50 años. Son viviendas para la venta pero admiten su posterior alquiler.Según explica el presidente de la cooperativa Allegra Magna, José María Alaejos, ya hay una veintena de socios y para apuntarse «solo hace falta informarse, dar una señal de mil euros y en septiembre se ejecutarán los pagos definitivos, afianzamientos de cantidades a cuenta y elección de apartamento». Las constructoras Grupo Herce y Geoxa realizarán la obra que comenzará en mayo de 2017 y finalizará en el verano de 2019.

Las viviendas, todas ellas iguales, serán de 50 metros cuadrados útiles –aunque la propiedad suma otro 25% de las zonas ajardinadas y espacios comunes construidos– , que acogerán dos dormitorios, baño, cocina y salón y a los apartamentos se accederá desde la calle Donantes de Sangre. En cambio, a las unidades de convivencia se entrará desde la calle Toreros, para hacer entradas independientes y estarán gestionadas por Clece, empresa que también se encargará de los servicios básicos sociosanitarios y de gestión y optativos del conjunto del complejo para su explotación y gestión.

Los apartamentos costarán 120.000 euros sin plaza de garaje –la cual tendrá un precio de 15.000 euros, siempre ligada a una vivienda–. El presidente de la cooperativa, José María Alaejos, fue, con otros socios también promotor de la citada Profuturo y conocido en la ciudad por la Asociación Cultural Las Fuentes de la Edad y por el Concurso de Narrativa Infantil y Juvenil Jeromín, entre otras actividades. Destaca que «después del éxito de la experiencia Profuturo en la cual algunos de nosotros hemos tenido la suerte de participar, se repite la idea mejorando alguna de las partes, sabiendo que se trata de un reto tremendamente difícil mejorar lo que es muy bueno. Otra vez se decide que la mejor opción de llevar a cabo el proyecto es a través del régimen cooperativo, precio cerrado y aval por las cantidades entregadas».

Explica asimismo que «el precio permite sustituir el hogar familiar, en la mayoría de los casos con más gastos, venderlo o alquilarlo y adquirir un apartamento a través de la cooperativa Allegra Magna, y contar todavía con recursos suficientes para disfrutar de una jubilación plena sin tener que sacrificar a los familiares. El proyecto se promocionará con total transparencia y seguridad, con la premisa de encontrar siempre el mayor beneficio para el cooperativista». Tras este impulso inicial, todavía quedan unos cincuenta cooperativistas para completar el proyecto que contempla dotaciones como servicios de peluquería y podología, comedores privados, salas de juegos, de televisión, gimnasio, piscina climatizada con cloración salina «para la piel, ojos e infecciones de garganta y aparato respiratorio y para mantener buen tono muscular de manera poco agresiva y amplios jardines».

Los propietarios deberán pagar una cuota mensual de 190 euros de gastos de comunidad que incluyen los servicios básicos que se concretan en además del uso de los espacios comunes, en el pago de la gestión y administración de todo el complejo, así como en conserjería de ocho horas los 365 días del año; vídeovigilancia y teleasistencia las 24 horas del día; limpieza del apartamento una vez al mes y mantenimiento de espacios comunes.

Los titulares podrán además acceder a otros servicios complementarios, cuyo precio en este caso depende de su cantidad e intensidad, tales como que la limpieza de la casa sea diaria o semanal; alimentación –por ejemplo el menú de mediodía servido en el apartamento costará seis euros–; gimnasia monitorizada con profesional en una instalación a tal efecto del centro; piscina, cursos de acuagym, rehabilitación o fisioterapia, entre otros.