Nuevos talleres de Renfe.
Nuevos talleres de Renfe. / R. O.

El traslado a los nuevos talleres de Renfe comenzará la próxima semana

  • La Sociedad Valladolid Alta Velocidad estudia el nuevo contrato sobre la tasación de los terrenos del centro de la ciudad

El traslado de los talleres de Renfe en el entorno de la estación Campo Grande de Valladolid al nuevo complejo ferroviario del páramo de San Isidro comenzará la próxima semana. Ya no existe ningún obstáculo, según explicó el alcalde de la capital, Óscar Puente, minutos antes de participar junto a responsables de la Junta, de Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) y la operadora en una reunión de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad.

En ese sentido, el regidor vallisoletano comunicó que de forma inminente se procederá al traslado de los equipos a las nuevas dependencias y avanzó que se ha suscrito ya el contrato para adquirir la maquinara que estaba pendiente. De esta forma, Puente señaló que la semana que viene comenzará la mudanza de los talleres, considerados Base de Mantenimiento Integral (BMI), al complejo nuevo con el objetivo de que en septiembre puedan funcionar ya a pleno rendimiento.

Contrato de tasación

Asimismo, Puente informó de que en el encuentro abordarán el nuevo contrato sobre la tasación de los terrenos del centro de la ciudad, con el objetivo de conocer el valor actual de los suelos, que recalcó son una imparte importante para la financiación de la operación de soterramiento. Todo ello, recalcó, formará parte del plan de viabilidad que se está elaborando, tras la prórroga dada por los bancos, que expira el 30 de septiembre.

Al respecto, el alcalde de Valladolid recalcó que todos estos pasos son necesarios para mantener viva la operación, un compromiso que aseguró es compartido por las tres instituciones representadas en la Sociedad, el Ayuntamiento, la Junta y el Ministerio de Fomento. Óscar Puente recalcó que el estudio que se haga, que barajará las diferentes alternativas para el soterramiento, supondrá también la renegociación del préstamo de 404 millones de euros, cuyo primer vencimiento no se abonó este año.

No obstante, a finales de abril, el alcalde de Valladolid apostaba, como opción mas viable para el soterramiento, por una solución intermedia «actuando en dos tramos, al norte y sur, a través de la mecánica de muros pantalla y dejando la estación en superficie». Cuantificó su propuesta en torno a los 200 millones de euros y explicó que el mantenimiento del Plan Rogers, tal y como fue concebido al inicio, supone aproximadamente un coste de 650 millones, a sumar a los 404 ya gastados.

El encuentro de los socios de Valladolid Alta Velocidad se celebró en las dependencias de la estación Campo Grande, con la participación del alcalde; el teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, Manuel Saravia; el director general de Vivienda, Arquitectura y Urbanismo, Ángel Marinero, así como técnicos de Adif y Renfe.