«Los empresarios no entendemos que los talleres de Renfe estén acabados y cerrados»

Ángela de Miguel, presidenta de la CVE.
Ángela de Miguel, presidenta de la CVE. / G. VILLAMIL
  • La presidenta de la CVE apuesta por la colaboración con el equipo de Puente

Tanto el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, como la presidenta de la CVE, Ángela de Miguel, comparten profesión. Ambos entraron a formar parte del Colegio de Abogados en 1995, pero ahora ejercen responsabilidades desde la elite política y empresarial. De Miguel lleva un año y cinco meses al frente de la patronal en los que ha coincidido con dos alcaldes.

–Dos alcaldes, ¿y con estilos diferentes?

–La nueva Corporación lleva casi un año, pero con la anterior tuvimos una buena relación. El estilos son diferentes, porque para algunas cosas se cuenta más con nosotros. Los contactos han sido con las dos, y un encuentro similar lo tuvimos con León de la Riva y su equipo. Vamos a trabajar para que las propuestas de la CVE se tengan en cuenta.

–¿Por qué momento económico pasan las empresas vallisoletanas?

–Como todas las empresas, aunque en Valladolid creo que nos está costando un poco más despegar después de pasar unos años durísimos. Somos optimistas aunque la situación es complicada, ya que la crisis no ha terminado. Hemos dejado de caer y ahora hay que recuperarse. Hemos estado en la UVI y podemos estar en planta, pero ello no significa que no podamos recaer. Hay que tener cuidado porque se ha destruido bastante empleo, y muchas empresas, las que no han desaparecido, siguen compensando pérdidas de ejercicios anteriores.

–¿Ha mejorado la financiación?

–Sí que hay liquidez y dinero en el mercado. La cuestión es que se están financiando aquellos proyectos industriales que tienen garantías detrás con empresas solventes. Falta apoyar a aquellos que son buenos, para que no se queden en el cajón.

–La CVE ha elaborado un Manifiesto por la Industria, ¿es necesario?

–A nosotros nos gusta trabajar con documentos o sin ellos. Valladolid todavía tiene mucho recorrido en el sector industrial, que luego puede dar estabilidad al resto de sectores. Tienen posibilidades el agroalimentario, las nuevas tecnologías, el del automóvil y el ferrocarril.

–¿Qué le parece que los talleres de Renfe estén finalizados y no se hayan inaugurado todavía?

–Eso los empresarios no lo podemos entender. Esos talleres deberían de estar funcionando ya. Las inversiones, si se hacen, se les tiene que dar un valor. Se ha hecho el gasto, y cuando tendrían que empezar a generar riqueza para todos, siguen cerrados. Los motivos se nos escapan, pero espero que cuanto antes estén en marcha por el empleo.

–¿Por qué plantean ‘trocear’ el pastel de las adjudicaciones públicas del Ayuntamiento?

–Lo pedimos para facilitar el acceso de la pequeña y mediana empresa en los concursos grandes, para los que se exigen avales muy altos y una calificación de la que no disponen. Hay concursos a los que solo pueden presentarse 10 empresas en España, y ello no facilita la vida de las pequeñas. Un autónomo nunca podrá optar al concurso de explotación de servicios para todos los colegios de Valladolid, mientras que si la licitación es por cada centro sí tendría esa posibilidad. El empleo de las Pymes locales es más estable, genera más riqueza, y para el ciudadano le puede salir más barato. Lo que pedimos son unas condiciones que permitan concursar a todas, y el que sea más competitivo que se lo lleve.

–¿Cómo define las relaciones del empresariado local y sus políticos?

–Las corporaciones municipales son las que están más cerca de los ciudadanos. Existe buena colaboración con el Ayuntamiento de Valladolid, pero nos gustaría que hubiera más. Es cuestión de andar juntos.