SEMana INternacional de CHIne

      El sofá con los labios de Seminci y el cartel, embalados y listos para guardarse tras terminar el festival.
      El sofá con los labios de Seminci y el cartel, embalados y listos para guardarse tras terminar el festival. / A. G. ENCINAS
      • La actriz Elena Ballesteros, en la gala de clausura del festival, fue la última en italianizar el nombre de la Seminci, pero no la única

      «Buenas noches, vamos a ver quién ha ganado el premio al mejor actor en esta edición de la 'Seminchi'».

      Lo dijo la actriz Elena Ballesteros en la gala de clausura de la 60ª Seminci (entre el minuto 41'40'' y el 41'50'').

      Seminchi.

      Así, en italianoparlantini de andar por la meseta.

      No es la única, sin embargo. Toda una ministra de Cultura, la socialista Carmen Calvo, llegó a la 49ª edición para acompañar el estreno de la película 'María querida' y lo soltó con garbo y glamur: 'Seminchi'.

      El director Fernando León de Aranoa, que logró en la Seminci su primer gran galardón con 'Familia', también sucumbió a la moda italianizante y lanzó, en un vídeo de Elmundo.es, un sonoro 'seminchi'.

      Lástima que Seminci, en italiano, no significa nada. Niente.

      En castellano es el acrónimo de Semana Internacional de Cine. Claro, visto así es más fácil. Lo que ocurre es que no siempre se utilizó esta fórmula abreviada. En El Norte de Castilla no aparece la palabra 'Seminci' -salvo error en la búsqueda- hasta el año 1962. Un 14 de febrero, en una columnita de la página 5, titulaba el diario: “Las III Conversaciones Internacionales de Cine de la SEMINCI”. Hay quien explica que el uso del acrónimo comenzó a extenderse gracias a los corresponsales. Esto casa con el modo en que se confeccionaban los periódicos. Los avances y noticias desde Madrid, por ejemplo, se enviaban por telegrama. Y claro, escribir «Seminci» era mucho más barato que poner «Semana Internacional de Cine».

      Así aparecía en 1962 la Semana Internacional de Cine en El Norte. Por primera vez se acotaba el nombre como 'Seminci'.

      Así aparecía en 1962 la Semana Internacional de Cine en El Norte. Por primera vez se acotaba el nombre como 'Seminci'.

      La Semana. Ese era el nombre apocopado por el que se conocía al festival desde que empezó a popularizarse.

      Para sus organizadores, solo fue “Seminci” cuando en 1962 se le puso ese nombre al Boletín que se editaba desde el propio festival. Ese año comenzó a dirigirlo José Luis Pérez Herrero, como explica César Combarros en su libro del cincuenta aniversario de la muestra vallisoletana.

      Es curioso que se reconvirtiera en 'Seminci' antes de perder los apellidos que le acompañaron desde su nacimiento, «de Cine Religioso» y «de Cine Religioso y de Valores Humanos» (incluso «Valores Morales» en 1962). Hasta 1973 no se dejó por el camino tanta acotación para quedarse, simplemente, en Semana Internacional de Cine de Valladolid.

      A pesar de que el término “Seminci” se convirtió en el nombre más utilizado, los carteles oficiales del festival no lo usaron, tipográficamente hablando, hasta el año 2009. Su autor, Álvaro Moreno, lo llamó 'Semincity', y debajo de la obligada referencia «Semana de Cine de Valladolid» emergían, cortadas por la mitad, las letras rojas de la palabra 'Seminci'.

      Desde entonces, el término se ha reproducido en todos los carteles oficiales. Este año, las letras tridimensionales de «Seminci», de hecho, eran el principal reclamo del cartel.

      Quizá sesenta ediciones sean pocas para lograr que el término 'Seminci' se asiente con toda su castellanidad en el imaginario colectivo. Así, tan austero como podría dejarlo Miguel Delibes, 'Seminci'. Podría proponerse, en aras a intentar expandir su pronunciación correcta, escribirlo con zeta. 'Seminzi'. Aunque entonces se correría el riesgo de que algún despistado lo 'euskaldunizara' transformándolo en 'semintzi' y convirtiéndolo en el hermanastro pobre del Festival de San Sebastián.

      Visto lo visto, todo es posible en la Seminchi de Puchela.

      Actualización (6 de noviembre de 2015): Elena Nistal, veterana trabajadora del festival de cine vallisoletano, nos explica el porqué comenzó a hablarse de 'Seminci'. Efectivamente, tenía relación con los telegramas. Era el modo de contactar con los directores y productores que se querían traer al certamen, y para ahorrar en los envíos comenzaron a abreviar el nombre de Semana Internacional de Cine como Seminci. «Cuando llegó el télex a Correos fue un alivio, por fin podíamos empezar a escribir con artículos, preposiciones y las palabras completas», comenta. Aunque para entonces lo de Seminci ya estaba suficientemente arraigado.

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