Reunión de Puente con los representantes sindicales.
Reunión de Puente con los representantes sindicales. / EL NORTE

El Ayuntamiento plantea un soterramiento «parcial» y «reutilizable» en la zona noreste

  • El alcalde descarta una solución «provisional» por la falta de financiación y pedirá a Renfe un Avant a última hora para regresar desde Madrid

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, planteó hoy que el proyecto de soterramiento del ferrocarril en la ciudad se lleve a cabo de una forma parcial, pero no provisional, que se centre en este momento en la zona norte-noreste, correspondiente con los barrios Pajarillos, Delicias y La Pilarica. Además, sostuvo que la alternativa debe ser reutilizable para cuando se ejecute el resto de la actuación, ya que señaló no está asegurada la financiación para toda la operación ferroviaria, ligada a la venta de suelos.

Puente hizo estas declaraciones al término de la reunión que mantuvo con el secretario autonómico del sector ferroviario de UGT, Felipe de Diego, y el secretario autonómico de la Federación de Servicios para la Movilidad y el Consumo, Manuel Rodríguez. El regidor insistió en que la solución, conocida hace unos días, que planteaba la creación de un fondo de saco y la utilización de la variante de mercancías, es solo una idea, no una opción con suficientes estudios como para ponerla sobre la mesa.

Por tanto, Puente aclaró que el Ayuntamiento está estudiando todas las posibilidades para el soterramiento en la ciudad, después de que conocieran los detalles del informe de tasación de las 70 hectáreas de suelo urbanizable, que fija su valor en 397,3 millones de euros frente a los 1.065 millones que se manejaban en 2008 cuando se aprobó el plan. Además, añadió que las cuentas de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, integrada por el Consistorio, la Junta y el Ministerio de Fomento, abonan un escenario de dificultades para financiar la actuación.

En ese sentido, el alcalde de Valladolid marcó como prioridad ofrecer una solución a los vecinos de la zona norte y noreste con un soterramiento parcial, es decir, en fases que optara por el método empleado en el Pinar de Antequera, es decir, el muro pantalla. Explicó que esta opción no perjudicaría la circulación ferroviaria. Coincidió con Felipe de Diego en que no se debe plantear una solución provisional ya que puede convertirse en definitiva.

El dirigente de UGT propuso ampliar el periodo de ejecución del proyecto y mantener el diseño original, en lugar, de modificar la actuación para adaptarla al montante de financiación que ofrece la venta de suelo en este momento, dada la situación del mercado. Felipe de Diego insistió en que existe numerosas fórmulas ferroviarias para integrar el ferrocarril sin tener que recurrir a un recorrido en fondo de saco, si bien reconoció que se debe dar una solución a los vecinos de los barrios que atraviesa el tren.

Talleres

El 'ugetista' Felipe de Diego informó también de que a final de año los viejos talleres de Renfe en la ciudad y las nuevas instalaciones del páramo de San Isidro compartirán carga de trabajo, un proceso que se mantendrá durante unos tres meses. Aseguró que el traslado de maquinaria, las pruebas técnicas, la adaptación de algunas dependencias y la evaluaciones de riesgos va según lo previsto en la programación y restó importancia a que se produzcan retrasos de uno o dos meses. No obstante, reclamó la terminación de la variante de mercancías, en su trazado sur -acceso de Madrid-.

El dirigente sindical explicó que las obras del Taller Central de Reparaciones (TCR), situado en el nuevo Complejo Ferroviario de Valladolid, están prácticamente terminadas e incluso tienen trabajo comprometido para el futuro. Estas instalaciones, consideradas Base de Mantenimiento Integral por Renfe, han supuesto una inversión total de 142,5 millones de euros ya que son las más grandes de Europa y las que cuentan con el equipamiento más completo. De hecho, tendrán capacidad para albergar a 500 trabajadores por turno y recibir trenes -alta velocidad y convencionales- de toda España e incluso Europa.

El complejo ocupa una superficie de 78 hectáreas, ubicada en una parcela de 183, el equivalente a 18 campos de fútbol o dos veces el parque de Campo Grande. La nave principal tiene unas dimensiones de 77.000 metros cuadrados, ya que puede albergar hasta 35 vías. La construcción de los tallares ha supuesto un desembolso para la sociedad Valladolid Alta Velocidad de 87,5 millones de euros, a los que se le unen otros 20 en los accesos ferroviarios -ancho internacional e ibérico, viarios y peatonales-. Además, se han destinado 34,5 millones a la compra de maquinaria a través de 36 lotes cuyos contratos han seguido las especificaciones de Adif.

En cuanto al empleo, el representante de UGT explicó que el taller tiene capacidad para albergar 1.000 trabajadores, si bien la actual plantilla está formada por unos 470 empleados directos de Renfe y 200 de empresas auxiliares. Felipe de Diego explicó que este año se contratarán a 75 personas, lo que rompe la tendencia de los últimos cuatro años y después del verano se publicará una convocatoria pública “masiva” con un millar de plazas para todo el país.

Un Avant más tarde

Por otra parte, Puente avanzo que iniciará contactos con Renfe para mejorar las conexiones de los servicios Avant -trenes de media distancia que circulan por vías de alta velocidad-. El alcalde se comprometió con el sindicato UGT ha plantear al operador ferroviario que incluya en su programación un tren de estas características para el itinerario Madrid-Valladolid. Según Felipe de Diego, este convoy debería partir a las 22.30 o 23 horas de la estación madrileña de Chamartín, para llegar a Campo Grande una hora después.

El alcalde explicó que han recibido por parte de empresarios y trabajadores esta demanda ya que señaló que el último tren parte ahora a las 21.30 horas, lo que a su juicio obliga a reducir la estancia en la capital. De Diego añadió que esta mejora en la oferta de Renfe ayudaría a asentar población en Valladolid, ya que evitaría el traslado de la residencia a Madrid.

Apoyo a la formación

Otro de los asuntos abordados entre Puente y De Diego fue el apoyo del Ayuntamiento de Valladolid a la formación en el sector ferroviario, que según señaló el alcalde tiene una alta demanda e inserción laboral. Por ello, comprometió el apoyo del Consistorio para las becas del ciclo de Grado Medio de Formación Profesional en mantenimiento de material ferroviario en el Centro Integrado de Formación Profesional 'Juan de Herrera'. Este título tiene una duración de dos cursos lectivos y 2.000 horas de formación curricular, de las que alrededor de 900 son de formación teórica y práctica en instalaciones de Renfe.