«Estás tan metido en la competición en cocinas que te olvidas de las cámaras»

El cocinero salmantino Fran Vicenteemplata tapas en los Vasoplatos en el Centro de Innovación Gastronómica (CIG) de Salamanca.  Almeida
El cocinero salmantino Fran Vicenteemplata tapas en los Vasoplatos en el Centro de Innovación Gastronómica (CIG) de Salamanca. Almeida
  • En julio abandonó el restaurante Coque de Mario Sandoval para «seguir evolucionando y aprendiendo»

El salmantino Fran Vicente, de 28 años, se mantiene entre los cuatro últimos finalistas del concurso 'TopChef' de Antena 3 TV, cuando faltan tres programas por emitir, uno de ellos esta noche. Al igual que el resto de compañeros no desvela nada porque han firmado un compromiso de confidencialidad. Aunque había rumores de que ganaba el salmantino, después de ser rescatado, alguno de los clientes de David García, bautizado como 'Ratatouille' por el vallisoletano Javier Peña, ha asegurado en las redes sociales que el vencedor será el catalán, nacido hace 26 años en El Palá de Torroella (Barcelona). En cualquier caso, el salmantino Fran anuncia «muchas sorpresas».

El viernes pasado Fran Vicente acudió a Valladolid para ejercer de jurado en el XI Campeonato de Cocineros de Castilla y León, organizado por Maestres de Cocina, junto a otros dos compañeros de aventuras televisivas, el vallisoletano Javier Peña y la albaceteña Teresa Gutiérrez, ambos ya fuera de 'TopChef'. Él mismo se define como «cocinero de fogón, de estar 15 horas en una cocina porque es mi profesión». Después de cinco años en el restaurante Coque, como mano derecha de Mario Sandoval, Fran Vicente decidió en el mes de julio dar un nuevo rumbo a su vida profesional y «aprovechar a tope la vivencia de TopChef». Mantiene su residencia en Madrid porque «a corto plazo quiero moverme por restaurantes que siempre he querido conocer». Su objetivo es seguir evolucionando y aprendiendo desde el punto de vista profesional.

Pero el joven Fran Vicente ¿sabía lo que se iba a encontrar en 'TopChef’. «Cuando entras no sabes lo que te va a suceder, si va a ser bueno para tu profesión o malo. Sí que es cierto que te asombra la reacción de la gente que te aborda por la calle y te pide fotos, también en Salamanca».

El concursante salmantino no proviene de una familia de cocineros ni hosteleros. «Decidí estudiar sala y cocina en La Fonda Veracruz de Salamanca (IES Vaguada de la Palma). Hice las práctica en Nuevo Hambre, y el primer restaurante en el que me contrataron fue El Albero, con 17 años. Al ser mi hermano torero (se refiere al matador Juan Diego), teníamos mucha relación. También pase por La Calma, Doña Brígida y en Paradores (Salamanca, Orense, etc). Hace cinco años hablé con Mario Sandoval y comencé a trabajar como jefe de partida y llevaba cuatro como jefe de cocina, al frente de una veintena de personas. A mediados de julio decidí seguir mi camino».

Seguir su camino

¿Tiene que tener las cosas muy claras para abandonar un restaurante como Coque? El restaurante de los hermanos Sandoval en Humanes (Madrid) posee tres soles en la Guía Repsol y una estrella en la Guía Michelin de España y Portugal. «Coque me ha aportado muchísimo y creo que si estoy donde estoy es gracias a Mario Sandoval porque hemos sido uña y carne, he sido su mano derecha, sus ojos y sus manos. Tenía una buena relación profesional y personal con Mario, éramos como hermanos. Pero ha entendido que tengo que evolucionar y conocer más cocinas, al fin y al cabo soy joven y tengo que aprender muchas cosas. En el fondo no sabes nada. Sales en la tele y pareces mucho más, pero creo que soy un chaval muy joven y tengo que seguir evolucionando y aprendiendo».

¿No tiene intención de abrir un restaurante propio? «A día de hoy, no, porque quiero vivir este momento y necesito estar en otros dos o tres o cuatro restaurantes que me aporten más a mis experiencia».

¿Parece que tiene las cosas muy claras? «Yo sé lo que quiero. Quiero tener mi propio restaurante donde la gente sea feliz con mis platos».

Pequeño restaurante en Salamanca

¿Dónde ve ese restaurante, en Salamanca o en Madrid? «Hay dos opciones, mi carrera tiene que desarrollarse en una ciudad grande, pero sueño con mi pequeño restaurante en Salamanca de diez mesitas. Me encantaría. Es mi sueño. Primero tengo que tener un restaurante que te funcione bien y te dé dinero y después montar un pequeño establecimiento en Salamanca».

¿En Madrid son más fáciles las cosas? «Madrid no es mi ciudad. Siempre llevo Salamanca como estandarte. En Salamanca está mi familia, mis tres hermanos, el toreo, otro que es productor de cine y otro visitador médico. Tiene claro que uno es persona antes que profesional. «Todos somos buena gente. Si eres buena gente desde el principio, profesionalmente puedes llegar donde quieras».

Regreso al programa

El programa 'TopChef' explota al máximo las formas de ser de cada participante. Sorprendió que Fran fuera repescado y volviera hace dos programas, el que se grabó en la Escuela Internacional de Cocina de Valladolid, cuando además se enfrentaba a Carlos, el más cascarrabias y que parecía que iba a por todas y que iba a ser el ganador, al final, pudo con él.

«No es que pudiera con él, son cocinas y conceptos diferentes. Yo hago una cocina clásica y tradicional renovada con técnicas más modernas y con buenos productos. Entendí el plato de Inés de una forma y Carlos entendió mi plato de otra». En esta prueba a la que fueron sometidos por el jurado, un concursante elegía los ingredientes y empezaba un plato que era terminado por otro. «En ese momento, el jurado consideró que yo había interpretado a mi manera el plato que había empezado Inés con sus ingredientes gallegos, que era lo que buscaban». Ese era el objetivo, que el cocinero retomase el plato que había comenzado otro, pero fuera capaz de adaptarlo a su forma de cocinar.

Cocinar y cocinar

¿Cómo ha sido la relación con los compañeros? «No he tenido problemas con ninguno de mis compañeros, aunque con unos tenga más afinidad que con otros. He respetado a todo el mundo. Tenía claro que iba a cocinar y a hacer mi cocina, gustara más o menos».

Las cámaras no le han intimidado a este salmantino que, durante dos meses, de lunes a viernes iba a grabar el programa y después se iba al restaurante Coque a trabajar. «Estás tan metido en la competición que te olvidas de las cámaras. Va a ganar semana tras semana». A las 20:00 horas del viernes le iban a buscar y se iba a trabajar al restaurante Coque. Regresaba con sus compañeros de 'TopChef', el domingo a las seis de la tarde, después de un intenso fin de semana.