Laura Martínez, con las creaciones expuestas en Visual Óptica.
Laura Martínez, con las creaciones expuestas en Visual Óptica. / Henar Sastre

¿Has visto los cantos con ojos de la calle Mantería?

  • Una doctora del Hospital Clínico expone su obra pictórica sobre piedras en una óptica de popular vía comercial

«En la naturaleza hay espectáculos increíbles. Lo que pasa es que no nos fijamos. Pasamos por delante de ellos sin prestarles atención. Quizá porque no les vemos utilidad. Parece que si algo no es útil, no nos sirve...». Laura Martínez es doctora en el Hospital Clínico. Servicio de Anestesiología y Reanimación. Pero hoy no se asoma a las páginas de El Norte como médica, sino en su vertiente artística.En esa faceta que heredó de su padre, el pintor abulense Juan Martínez Cordillo, quien le inoculó la pasión por la pintura. Su obra puede verse ahora no en una sala de exposiciones, tampoco en una galería, ni siquiera como sustento de un lienzo.

Las creaciones de Laura Martínez están ahí, a la vista de todos, «lo que pasa es que a veces no nos fijamos», en el escaparate de Visual Óptica. Allí, en la calle Mantería, entre gafas y lentes, se exponen sus últimas creaciones, que tienen como elemento fundamental... los cantos. Piedras que Laura ha recogido en playas (sobre todo de Asturias y de Galicia)y sobre las que ha dibujado, con pintura acrílica, ojos. O cara. O peces. «No son piedras elegidas al azar, sino que están muy bien seleccionadas para lo que luego quiero plasmar. El problema que tenemos es ese, que cuando vamos andando y vemos una roca no nos fijamos en ella. En su forma. En la historia que quizá se esconde detrás». Y eso es lo que ella ha querido rescatar.

Su aventura comenzó en el arte figurativo. Óleo. Hasta que, un día, después de una guardia, visitó el museo Esteban Vicente, en Segovia. «Allí vi un cuadro en la entrada y se me saltaron las lágrimas. Fue el momento en el que me di cuenta del enorme poder de evocación de lo abstracto». Pronto abandonó el lienzo y buscó nuevos soportes. Ha utilizado cartones de embalaje. Incluso ha elaborado piezas con material hospitalario (gasas, compresas, betadine). Ahora son las piedras. Cantos llenos de ojos que miran a través de las gafas de la óptica de Esther González Sarmiento. Dicen las dependientas que, en las dos semanas que llevan expuestas, cada vez es mayor el número de personas que se detiene con curiosidad a ver estas creaciones de Laura Martínez, que en ocasiones las regala como si fueran talismán. Porque el mundo está lleno de detalles que quizá pasen desapercibidos, y a los que había que prestar más atención.