La becas para inventores universitarios se triplicarán con fondos europeos Feder

El rector Daniel Miguel (centro), junto a los estudiantes premiados por el Programa Prometeo.
El rector Daniel Miguel (centro), junto a los estudiantes premiados por el Programa Prometeo. / R. OTAZO
  • Once estudiantes de la Universidad de Valladolid desarrollan proyectos con becas de 1.000 euros, que serán patentados

Quien pensó que con la actual crisis económica la inventiva y la imaginación iban a decaer se equivocó. Otra cosa es el desánimo de los jóvenes universitarios, que por la falta de apoyo financiero no ven una salida a sus proyectos. Una prueba de esta innovación se comprobó ayer en la presentación de los ganadores de las becas Prometeo, que cada año, desde hace cinco, concede la Universidad de Valladolid (UVA) y otros centros de la región.

El Programa Prometeo para el desarrollo de proyectos y prototipos elaborados por estudiantes de la UVA tiene como objetivo la transferencia de conocimientos de los alumnos, para materializar aquellos inventos y desarrollos tecnológicos, que sean susceptibles de ser registrados bajo la propiedad industrial o intelectual. De este modo, las universidades recuperan parte de su inversión en la formación de estos jóvenes, la mayoría de los cuales son ya ingenieros.

En la quinta edición de Prometeo, que da nombre a aquel titán de la mitología griega que fue capaz de robar el fuego a Zeus y dárselo a los hombres para que pudieran desarrollar su civilización, han sido once los proyectos seleccionados, ocho de ellos en la modalidad de patente y tres en la de software.

La cuantía de las becas (500 euros como premio a la inventiva y otros 500 más para facilitar la realización de prototipos) no es muy importante, pero sí ha estimulado a la participación, que se ha plasmado en la creación de objetos tan diferentes como una maleta de viaje que se convierte en armario, en una cafetera con molinillo incorporado, que ahorra electricidad, o en un dispositivo para superficies que facilita la eliminación de los residuos alimenticios en las cocinas.

Pero también se han becado proyectos para desarrollar un software de evaluación del grado de discapacidad visual de pacientes que han tenido un daño cerebral, o una aplicación que permite regular dosis óptimas de riego para el cultivo en la cantidad y momento adecuado, esto último con el sistema smart-waap.

El secretario general de la Consejería de Educación, Juan Casado, explicó ayer en la entrega de los diplomas a los estudiantes que en el programa Prometeo participan ocho universidades públicas y privadas de Castilla y León.

«Los objetivos que hace 6 años se plantearon comprenden el fomento del emprendimiento, la cooperación con las empresas, y la comercialización de patentes universitarias. En este periodo, se han invertido por parte de la Consejería de Educación cerca de 15 millones de euros», explicó Casado, que calificó los resultados como «alentadores» en el actual momento. Por ello, la Junta pretende multiplicar por treslos fondos destinados este año, mediante la cofinanciación a través de las partidas Feder (2014-2020). Así se pasaría del millón de euros a los cerca de 2,9. Yolanda Calvo, responsable de I+D+I de la Universidad de Valladolid, dijo que con esta iniciativa se buscaba «implicar a los alumnos en los procesos de innovación».

Según la Junta, durante la ejecución del programa a nivel regional en este periodo, las universidades han facturado en seis años al sector empresarial cerca de 100 millones de euros en concepto de I+D+I, de los cuales 53 millones corresponden a la Universidad de Valladolid.

Las ocho universidades de la comuidad han creado en poco más de un lustro 109 empresas de base tecnológica, de las cuales 31 han sido impulsadas desde la UVA.

Conocimiento y dinero

Aunque la relación entre universidad y empresa es uno de los objetivos del actual sistema educativo, para un sector minoritario de los alumnos es cuestionada. «Que las empresas deben estar en las universidades parece claro, y una de sus misiones es la transformación del conocimiento en dinero, y eso hay que decirlo sin ningún pudor. La universidad tiene una misión fundamental: formar a personas y profesionales que van a tener un papel muy importante en la sociedad. Pero también deben ayudar al crecimiento», dijo Casado.

Al igual que alto cargo de la Junta, el rector de la UVA, Daniel Miguel, animó a los alumnos a desarrollar nuevos proyectos de aplicación práctica, «para devolver lo que nos dan en momentos muy difíciles». En seis años, las ocho universidades de la región han presentado 187 patentes ante la Oficina de Marcas, de ellas 78 fueron de la UVA.