El Norte de Castilla

Santiago Pérez, Antonio Grille, Ana García y Álvaro González.
Santiago Pérez, Antonio Grille, Ana García y Álvaro González. / R. O.

Maristas, cuatro de las diez mejores notas de selectividad

  • Los cuatro alumnos son compañeros de curso en el centro

Reconocen que se necesita mucho esfuerzo, pero también aseguran que «todo esfuerzo tiene su recompensa». Santiago Pérez, Álvaro González, Antonio Grille y Ana García son cuatro estudiantes del colegio Maristas la Inmaculada que han hecho la selectividad este año y han obtenido cuatro de las diez mejores notas de Valladolid en esta prueba. La primera la obtuvo Adrián Lamela, con una calificación de 9’9, al que felicitan y del que dicen debe pensar «de forma diferente». Ellos no se quedan atrás y han obtenido todos nota de sobresaliente también, obteniendo el segundo, tercer, sexto y octavo mejor puesto.

Los cuatro son compañeros de curso, divididos por parejas en dos clases, dependiendo del bachillerato que han estudiado, el biosanitario o el tecnológico. Aun así, su relación es excepcional, hasta el punto de que tres de ellos han ido juntos de viaje en unas merecidas vacaciones. Antonio asegura, y sus compañeros le dan la razón, que se siente «satisfecho por haber sacado buenas notas» pero que lo que más felicidad le da «son las vacaciones».

Unas vacaciones que van a dedicar principalmente a tres cosas: «Piscina, salir y hacer el vago. Después de todo el trabajo, a veces es bueno aburrirse». También quieren dedicar el verano a leer mucho y ver «un montón de cine». Su intención es desconectar por completo, al igual que hicieron «en el verano de primero a segundo de Bachillerato». A pesar de todo, su propósito es no perder los buenos hábitos, ya que son conscientes de que en tres meses empiezan la universidad, donde Antonio y Álvaro estudiarán Ingeniería Industrial o algún grado relacionado con esa rama. Santiago, en principio, estudiará el nuevo doble grado en Estadística e Informática. Ana, por otro lado, aún no se ha decidido entre Medicina o una asignatura de la rama de Letras. A pesar de haber estudiado el Bachillerato de Ciencias, confiesa que ADE le llama mucho la atención: «Llevo dudando desde principio de curso y aún no me he decidido».

Sus métodos de estudio, exceptuando los de la única chica del grupo, que lo hace hablando mientras camina, son los tradicionales. Como consejos, aseguran que hay que conocerse, saber a que hora te concentras mejor, tener cero distracciones, lo que incluye tener el teléfono móvil fuera de la habitación, ser organizado y ordenado y lo más importante, ser eficiente. A pesar de lo que pueda parecer, no se privan de salir de fiesta siempre que pueden, exceptuando los días antes de los exámenes, en los que no salen «por respeto», ya que de lo contrario, al día siguiente, no consiguen el rendimiento adecuado y se sienten «mal» con ellos mismos. Toda una muestra de madurez y responsabilidad.

Orgullo de sus padres

Sobre lo que sus padres opinan de ellos, confiesan que «se sienten orgullosos» y aseguran que siempre los han apoyado, evitando presionarles. Además, Antonio confiesa estar encantado con que sus progenitores prefieran «una buena persona a unas notas brillantes».

Desde el colegio no les han organizado ningún acto conmemorativo o de reconocimiento, aunque piensan que no les deben nada: «El colegio está para enseñarnos, es para lo que nos han educado». Aun así, confiesan que sentir el cariño de sus profesores al felicitarles y darles la enhorabuena fue «gratificante».

Por último, para todos aquellos que se vean en una situación parecida, ofrecen varios consejos: «Tranquilidad, no dejarse amedrentar por lo que digan los profesores y saber que si has estudiado y lo llevas preparado, conseguirás lo que te propongas». Además aseguran que no hay que agobiarse: «Si te organizas, hay tiempo para todo».