El Pino Macareno, con las obras recién empezadas. / A. Ojosnegros

Peñafiel dará más relieve al Pino Macareno con un parque

  • El ejemplar, albar piñonero y resinero, es único en la región por su tamaño y características

«Se habla de ‘unicum’ (palabra en latín) cuando dentro de una especie hay un ejemplar que es excepcional, que no hay otro como él», explica Jesús de la Villa, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid e ilustre historiador peñafielense, quien subraya que «no hay otro pino de su porte, de su tamaño y de sus características que se conozca en Castilla y León; no hay ninguno comparable». De la Villa no duda en designar al pino Macareno (un pino albar piñonero y resinero) como ‘unicum’. Es todo un emblema en Peñafiel, tanto, que según el historiador, «solo es comparable con el castillo y es el elemento que más hay que proteger con mucha diferencia». La Junta de Castilla y León le ha incluido en su catálogo de árboles singulares de la región.

De momento desde la concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento, dirigida por Raúl Bartolomé, lo que se está llevando a cabo son unas obras en el entorno del árbol para que se convierta en un lugar de ocio para los vecinos del barrio que lleva su nombre, igual que la calle donde levanta al cielo sus más de 30 metros de altura . La edad tampoco es nada despreciable, ya que, según el inventario de la Junta, tendría algo más de dos siglos de vida, mientras que De la Villa afirma que podría tener entre seiscientos o setecientos años. Esta longevidad y talla es debida a las buenas condiciones del suelo arenoso donde se asienta y a las corrientes de agua subterráneas que corren junto a sus raíces camino del cercano Duratón y, sobre todo, debido a que el pinar al que pertenece no ha sido roturado para uso agrícola, sino utilizado para la obtención de resina, piñón y madera.

Su altura puede deberse a que en su momento se eligió como árbol guía, es decir, que se dejaba crecer sin realizarle ninguna poda para marcar una determinada zona de explotación forestal del pinar. De hecho, el nombre con el que se conoce al pino puede provenir de una de las personas que se encargó de su explotación en algún momento.

Tras una poda de ramas secas y un tratamiento para prevenir enfermedades y ataques de xilófagos (insectos que se alimentan de madera), se ha limpiado el terreno, se están habilitando unos accesos para que todo el mundo pueda llegar a él sin dificultad, se ha retirado una valla para que también se pueda entrar desde otra calle y se continuará acondicionando la zona con distintos parterres ajardinados y caminos, colocando mobiliario urbano y columpios.

No hará ni dos décadas que una de sus dos ramas principales se vino abajo debido a un ataque de termitas. Aún así, su prestancia y el cariño que el pueblo le profesa hacen que el pino Macareno siga siendo denominado como ‘unicum’.