Los vallisoletanos gastan de 2.000 a 3.000 euros en la primera comunión

Ana termina de vestir a sus dos hijos. / Fran Jiménez
  • La tendencia es ahorrar en el banquete, con menos invitados y, celebrarlos, cada vez más, en fincas privadas

Una vez en la vida, pero a ser posible más económico. Así se plantean los vallisoletanos la primera comunión de sus hijos, una celebración que puede requerir un desembolso importante pero que en los últimos años, como consecuencia de la crisis económica, busca el ahorro en lo más costoso: el banquete y el traje.

En concreto, en este 2014 las familias vallisoletanas gastarán en organizar la comunión entre 2.000 y 2.999 euros, más o menos la media del país, situada en 2.412 euros. Lo recoge un estudio de la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes (FUCI), que sitúa a los madrileños entre los que más gastan en este acontecimiento, con una media de 3.245 euros, frente a los tinerfeños y cacereños, los que menos con 1.665 y 1.780 euros, respectivamente.

La mitad del presupuesto, según recoge este informe, va a parar al banquete, con una inversión media de entre 40 y 60 euros por invitado para una celebración con 30 comensales. Ahora bien. La realidad es otra. Al menos en Valladolid, donde la tendencia que constata la Asociación de Hosteleros es a celebrar solo en restaurantes las comuniones de pocos invitados, de entre 20 ó 25, mientras que la inclinación para la gran mayoría es celebrarlo en su casa o en la de algún familiar. «Cada día hay más gente que lo celebra en su casa, o en un chalé o finca privada. Y el que sale fuera a celebrarlo, a restaurante, invita a menos personas y se decanta por un menú más económico», matiza el vocal de Restaurantes de la Asociación de Hosteleros, Jesús Sanabria. Otra cosa es el precio. Poco que ver con el que podía costar hace apenas un puñado de años. El cubierto medio para una comunión se puede encontrar por 35 euros. «Se dan más menús habituales, de grupos o empresas, que de comunión como tal», añade Sanabria.La otra partida más costosa es, sin duda el traje, que según las cifras que recoge el informe puede llegar a costar para las niñas 225 euros, mientras que el de los niños oscila entre 65 y 160 euros.

Comuniones en Serrada celebradas el año pasado. / F. J.

En este 2014 existe, a juicio de Nuria Pinclan, dueña de Bebelin's, un pequeño repunte en la venta de vestidos frente al exceso de arreglos que padecieron el pasado año. Ahora bien, buscan que sea algo más económico y prefieren que, a ser posible, el complemento sea prestado. «La que tiene intención de comprar el vestido no tiene presupuesto, pero la que va con presupuesto le da igual el vestido, lo que quiere que te ajustes a ese presupuesto», dice.

Con cuarenta años al menos de experiencia, Miguel Ángel Herrero, de Marionetas, uno de los comercios de referencia en este tipo de vestidos, asegura que la crisis y el miedo al consumo están ahí, pero que hoy en día por 350 euros se puede vender el traje, complementos y calzado incluido. «Ha habido un bajón en comuniones, pero nosotros mantenemos la línea media, con buenos fabricantes y precio económico, y ahora mismo seguimos vendiendo al mismo precio que hace cinco años», señala Herrero, para quien el principal problema a la hora de vender un traje es la edad a la que se toma la comunión, «pues con diez años hay chavales que usan una talla 14».

Otros gastos

El reportaje fotográfico y los recordatorios y obsequios para los invitados suponen un gasto de entre 238 y 630 euros. José Ignacio Aguado, fotógrafo de Peñafiel, constata un descenso en el número de contratos a profesionales para realizar el reportaje de la comunión. «Igual que en todos los sectores, en la fotografía también se nota y mucho. Los equipos de fotografía de aficionados cada vez tienen precios más competitivos y la gente recurre a ellos para ahorrar en reportajes. Siempre hay gente que recurre a profesionales para reportajes de comunión pero sí se ha notado un descenso notable en la cantidad», señala.

Según recoge el informe de FUCI, «una parte de las personas consultadas está pensando aplazar la comunión de sus hijos para el próximo año o incluso no celebrarlo por falta de recursos económicos». De ahí que el presidente, Gustavo Samayoa, recomiende huir de «despilfarros innecesarios» para estas celebraciones, así como que calculen sus posibilidades con tiempo para poder comparar precios y calidades antes de tomar una decisión.

De hecho, la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes constata en el estudio que el 19% de las familias que celebraron el pasado año una comunión quedaron insatisfechas. Especialmente con el banquente, con el 31% de consumidores no satisfechos, con el reportaje gráfico (26%) y el vestido (12%).