La necesidad de ahorrar ha llevado al Consejo Social de la Universidad de Valladolid a presentar algunas propuestas de fusión de centros, concretamente entre la Escuela Universitaria de Educación y la Facultad de Ciencias del Trabajo del campus palentino de La Yutera. La idea ha sido recibida con cierta preocupación en ambos centros, que insisten en que si se materializa debe hacerse con «racionalidad».
La Escuela de Educación cuenta en este curso con 883 alumnos en los tres títulos de Grado que ofrece, mientras que la Facultad de Ciencias del Trabajo tiene 213 en la titulación que imparte.
La fusión también afecta a las escuelas de Económicas y de Empresariales de Valladolid, igual que a varias de Soria, algo que ya se está llevando a cabo en las universidades de Salamanca o de Oviedo, por ejemplo.
La propuesta de fusionar los dos centros palentinos ya fue lanzada por la Universidad de Valladolid hace cuatro años, pero el Rectorado no la asumió. El actual Consejo Social quiere que el Consejo de Gobierno de la Universidad la apruebe durante este curso.
El temor inicial del profesorado no está en que la fusión pueda significar una merma en la plantilla de profesorado. En todo caso puede suponer un ahorro en los presupuestos de la Universidad, en los que figuran las cuantías de atribuciones a los centros y a los equipos directivos, que descenderían al reducirse el número de escuelas y facultades.
Los responsables de ambas escuelas han insistido a la Universidad en que la propuesta no debe hacer perder coherencia y cohesión para ambos centros.
La directora de la Escuela de Educación, Teresa Alario, consideró ayer que la propuesta forma parte de un proceso de racionalización, que solamente comparte si se hace para incluir a los dos centros en el área de conocimiento de las Ciencias Sociales y Jurídicas. «Por coherencia interna es mejor no fusionarnos, y nosotros, por número de alumnos, no necesitamos a nadie para sobrevivir, pero lo aceptaría si se hace con coherencia y atendiendo exclusivamente razones académicas que nos permitan fortalecernos», señaló, a la vez que anunció que elevará la propuesta a la Junta de Centro de la Escuela de Educación.
Una de las únicas ventajas que Teresa Alario observa de la posible fusión es que el campus de Palencia quedaría con dos centros fuertes, ya que la Escuela de Educación, que tiene solicitado hace más de un año su transformación en facultad, pasaría a esa categoría al fusionarse con la Facultad de Ciencias del Trabajo.